julio cesar bravo ramos
Poeta recién llegado
Que falacia más hermosa, se le atribuye como cierta al amor
que sensación más bella, absorbe con insistencia una joven ilusión
cuantas ganas de amarte y el curso de mi novato bote, se estanco
te esmeraste en generar una cruel indiferencia. Que en la nada cuantiosa
cayo
y cuando te interesaste en mí. El ciclo de un primaveral año termino.
Habite desolados caminos en el sulfurado rencor
en los que conciencia y hombre circulan sin tropiezo, sin dirección
anduve husmeando, tu embrujo de mujer para adivinar mi dolor
me entretuve en firme no, de tus llamativos y rosados labios
sólo pude vislumbrar que en ti halle un desairado fracaso.
Una ondulante fuerza, agitaba los neones árboles
yo respira el copioso olor de tu piel al recordarte
de nada puede arrepentirse mi amor, sólo de perderte
¿Qué habrá sido de ti mujer. Qué misterio es tú suerte?
si un capricho insensato pudiera cumplirseme, seria volver averte.
Nunca llegaras amar como yo. Sin rastro de cuidado lo hice por ti
amor es una tardía palabra. Que no escuchare de tu voz salir
no sé si flematicamente llorar o mejor torvamente reir
cuanto te ame y sin que nadie, ni yo mismo lo evitara te perdí
y beneficioso es morir, colgado de tus brazos. Morir por ti.
Sólo nos resta, dulcificar la infusión de vuestro ego
o en absoluto recular. A creer, que en ti esta un romantico cielo
te esfumaste en el vapor de las lágrimas sin recital y vertedero
omitir el daño causado, es como impedir un amor de viento nuevo.
Basta ya de esta errabunda agonía, que por doquier me persigue
ahora debo seguir, aunque espinado y maltrecho trastabille
renacer, revivir. Como esa ave nombrada atinadamente fenix
recrear en un salto quántico lo que hice y deje por ti
es el infinito amor. El que día y noche consagrara luchar por ti
rara soledad, tamiza los habitáculos entrañables de mi empedernido ser
amor es o no lo es.
JULIO CESRA BRAVO RAMOS.
que sensación más bella, absorbe con insistencia una joven ilusión
cuantas ganas de amarte y el curso de mi novato bote, se estanco
te esmeraste en generar una cruel indiferencia. Que en la nada cuantiosa
cayo
y cuando te interesaste en mí. El ciclo de un primaveral año termino.
Habite desolados caminos en el sulfurado rencor
en los que conciencia y hombre circulan sin tropiezo, sin dirección
anduve husmeando, tu embrujo de mujer para adivinar mi dolor
me entretuve en firme no, de tus llamativos y rosados labios
sólo pude vislumbrar que en ti halle un desairado fracaso.
Una ondulante fuerza, agitaba los neones árboles
yo respira el copioso olor de tu piel al recordarte
de nada puede arrepentirse mi amor, sólo de perderte
¿Qué habrá sido de ti mujer. Qué misterio es tú suerte?
si un capricho insensato pudiera cumplirseme, seria volver averte.
Nunca llegaras amar como yo. Sin rastro de cuidado lo hice por ti
amor es una tardía palabra. Que no escuchare de tu voz salir
no sé si flematicamente llorar o mejor torvamente reir
cuanto te ame y sin que nadie, ni yo mismo lo evitara te perdí
y beneficioso es morir, colgado de tus brazos. Morir por ti.
Sólo nos resta, dulcificar la infusión de vuestro ego
o en absoluto recular. A creer, que en ti esta un romantico cielo
te esfumaste en el vapor de las lágrimas sin recital y vertedero
omitir el daño causado, es como impedir un amor de viento nuevo.
Basta ya de esta errabunda agonía, que por doquier me persigue
ahora debo seguir, aunque espinado y maltrecho trastabille
renacer, revivir. Como esa ave nombrada atinadamente fenix
recrear en un salto quántico lo que hice y deje por ti
es el infinito amor. El que día y noche consagrara luchar por ti
rara soledad, tamiza los habitáculos entrañables de mi empedernido ser
amor es o no lo es.
JULIO CESRA BRAVO RAMOS.