Lissethe Ruemar
Poeta recién llegado
En mi vida he visto sueños innovados y reales,
Como si fuésemos dueños de un paraíso mágico,
Como si el mundo es nuestro, y en grandes niveles
Estamos escalando, juntos sin obstáculos del pánico.
Comienzo mi destino en pasarelas y aplausos,
En sueños ilustrados por la ciencia que impacta
Donde el conformismo es la espuma de los falsos,
Y los que emprenden, con fuerza, la paz le sustenta.
Luego de los detalles y los demás principios,
Aun pequeños, en la serenidad y calma aguardan
La sabía respuesta, el arduo empeño y los planes limpios,
¡Sonríe para mí la gracia y los consejos me respaldan!
Me acaricia y me disciplina la humildad,
En el silencio encubrí mi orgullo para brillar,
Para ser libre de prejuicios y mediocridad,
Al salir de las rejas que me hacían llorar.
Ahora brindo honores a la verdad
Al comprender la sabiduría que ilumina,
Querida, añorada y sublime, es la sinceridad
Brilla en tiempos de necesidad, la sana doctrina.
Aunque Susurre en el secreto, el vicio,
El mal que proviene del odio y la envidia,
Yo los Borro de mi mente echándolo al olvido, al vacío,
Y Si caigo me levanto, cuando mejoro día a día.
Como si fuésemos dueños de un paraíso mágico,
Como si el mundo es nuestro, y en grandes niveles
Estamos escalando, juntos sin obstáculos del pánico.
Comienzo mi destino en pasarelas y aplausos,
En sueños ilustrados por la ciencia que impacta
Donde el conformismo es la espuma de los falsos,
Y los que emprenden, con fuerza, la paz le sustenta.
Luego de los detalles y los demás principios,
Aun pequeños, en la serenidad y calma aguardan
La sabía respuesta, el arduo empeño y los planes limpios,
¡Sonríe para mí la gracia y los consejos me respaldan!
Me acaricia y me disciplina la humildad,
En el silencio encubrí mi orgullo para brillar,
Para ser libre de prejuicios y mediocridad,
Al salir de las rejas que me hacían llorar.
Ahora brindo honores a la verdad
Al comprender la sabiduría que ilumina,
Querida, añorada y sublime, es la sinceridad
Brilla en tiempos de necesidad, la sana doctrina.
Aunque Susurre en el secreto, el vicio,
El mal que proviene del odio y la envidia,
Yo los Borro de mi mente echándolo al olvido, al vacío,
Y Si caigo me levanto, cuando mejoro día a día.