El Ciervo (Romance)

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A cazar va un caballero
por los montes castellanos
entre piedras y tomillos,
entre jaras y carrascos
y ha visto un ciervo herido
y le ha seguido los pasos
hasta llegar a una cueva
que está en el medio de un lago
donde ha escuchado a lo lejos
cazadores a caballo.
El ciervo, sangre en las patas
un puente, raudo, ha cruzado
y en la cueva se ha perdido
y el cazador lo ha buscado
siguiendo el rastro que deja
la abierta herida sangrando.
Encuentra junto a una fuente
a un muchacho dormitando
cubierto por una piel
de animal de color pardo.
Cuando lo ha oído llegar
el joven se ha despertado.
Caballero, ¿vos quién sois
con tan bello y rico manto?
Yo ando en busca de un ciervo
y Gaspar Ruíz me llamo.
Ningún ciervo por aquí
ni ahora ni antes ha pasado,
mis ojos de haberlo visto
no lo habrían olvidado.
¿Y esa sangre que brota
de dónde viene muchacho?
Que mancha de rojo el agua
y la tierra ha manchado,
¿acaso es de una herida
que no cura de tu brazo?
Esa herida caballero
ayer me la hice luchando
con una espada afilada
que se escapó de mi mano.
¿Es posible que estuviese
el ciervo que vi encantado
y que el ciervo fuese el joven
que frente a mí está sentado?
Caballero, son preguntas
lacerantes como dardos,
muy bien sabe la respuesta
mi persona desde cuando
junto a mis padres vivía
cuando era niño temprano.
¿Cómo se llama tu padre?
Mi padre se llama Sancho
y mi madre Catalina
y mis abuelos Fernando.
¿Qué es lo que miran mis ojos,
milagro es o estoy soñando?
Que por perseguir a un ciervo
me llevo a casa un hermano.
Yo soy tu hermano pequeño
venido al mundo en el año
que en el bosque te perdiste
allá por el mes de mayo.
Abra usted la puerta madre
y que preparen los criados
para el tesoro que llega
el más acogedor cuarto
que le traigo en esta tarde
al que tanto ha llorado
sin parar por los rincones
en este oscuro palacio.

Eladio Parreño Elías

30-Octubre-2013

Ayyy Eladio, que se me ha puesto piel de gallina conforme he ido leyendo este emotivo romance. No hay tesoro más grande que recobrar a un hijo, un padre, un amigo o un hermano, tenerle de nuevo en tus brazos es para abrazarlo y jamás soltarlo. Tus maravillosas letras nos hacen adentrarnos en lo profundo del corazón y sentir fuertemente sus latidos. Besazos mi dulce y bello Eladio, estrellas como luceros y repu de corazón, la maquinilla está hoy carajota perdida jejeje..
 
Qué romance tan bonitoooo. Si parece aquellas historias que me contaba mi abuela cuando yo era pequeña.
Me ha recordado al Conde Olinos, mañanita de san Juan.
Muy bueno.
Un abrazo.
 
Me ha encantado este poema. Has sabido conjugar la rima con un excelente relato que se sigue con flucidez e intriga. Un abrazo.
 
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A cazar va un caballero
por los montes castellanos
entre piedras y tomillos,
entre jaras y carrascos
y ha visto un ciervo herido
y le ha seguido los pasos
hasta llegar a una cueva
que está en el medio de un lago
donde ha escuchado a lo lejos
cazadores a caballo.
El ciervo, sangre en las patas
un puente, raudo, ha cruzado
y en la cueva se ha perdido
y el cazador lo ha buscado
siguiendo el rastro que deja
la abierta herida sangrando.
Encuentra junto a una fuente
a un muchacho dormitando
cubierto por una piel
de animal de color pardo.
Cuando lo ha oído llegar
el joven se ha despertado.
Caballero, ¿vos quién sois
con tan bello y rico manto?
Yo ando en busca de un ciervo
y Gaspar Ruíz me llamo.
Ningún ciervo por aquí
ni ahora ni antes ha pasado,
mis ojos de haberlo visto
no lo habrían olvidado.
¿Y esa sangre que brota
de dónde viene muchacho?
Que mancha de rojo el agua
y la tierra ha manchado,
¿acaso es de una herida
que no cura de tu brazo?
Esa herida caballero
ayer me la hice luchando
con una espada afilada
que se escapó de mi mano.
¿Es posible que estuviese
el ciervo que vi encantado
y que el ciervo fuese el joven
que frente a mí está sentado?
Caballero, son preguntas
lacerantes como dardos,
muy bien sabe la respuesta
mi persona desde cuando
junto a mis padres vivía
cuando era niño temprano.
¿Cómo se llama tu padre?
Mi padre se llama Sancho
y mi madre Catalina
y mis abuelos Fernando.
¿Qué es lo que miran mis ojos,
milagro es o estoy soñando?
Que por perseguir a un ciervo
me llevo a casa un hermano.
Yo soy tu hermano pequeño
venido al mundo en el año
que en el bosque te perdiste
allá por el mes de mayo.
Abra usted la puerta madre
y que preparen los criados
para el tesoro que llega
el más acogedor cuarto
que le traigo en esta tarde
al que tanto ha llorado
sin parar por los rincones
en este oscuro palacio.

Eladio Parreño Elías

30-Octubre-2013

Precioso romance clásico dedicado a este ciervo herido que luego casi por milagro se convierte en un hermano. Es una delicia leerte. Besos para tí Eladio.
 
A cazar va un caballero
por los montes castellanos
entre piedras y tomillos,
entre jaras y carrascos
y ha visto un ciervo herido
y le ha seguido los pasos
hasta llegar a una cueva
que está en el medio de un lago
donde ha escuchado a lo lejos
cazadores a caballo.
El ciervo, sangre en las patas
un puente, raudo, ha cruzado
y en la cueva se ha perdido
y el cazador lo ha buscado
siguiendo el rastro que deja
la abierta herida sangrando.
Encuentra junto a una fuente
a un muchacho dormitando
cubierto por una piel
de animal de color pardo.
Cuando lo ha oído llegar
el joven se ha despertado.
Caballero, ¿vos quién sois
con tan bello y rico manto?
Yo ando en busca de un ciervo
y Gaspar Ruíz me llamo.
Ningún ciervo por aquí
ni ahora ni antes ha pasado,
mis ojos de haberlo visto
no lo habrían olvidado.
¿Y esa sangre que brota
de dónde viene muchacho?
Que mancha de rojo el agua
y la tierra ha manchado,
¿acaso es de una herida
que no cura de tu brazo?
Esa herida caballero
ayer me la hice luchando
con una espada afilada
que se escapó de mi mano.
¿Es posible que estuviese
el ciervo que vi encantado
y que el ciervo fuese el joven
que frente a mí está sentado?
Caballero, son preguntas
lacerantes como dardos,
muy bien sabe la respuesta
mi persona desde cuando
junto a mis padres vivía
cuando era niño temprano.
¿Cómo se llama tu padre?
Mi padre se llama Sancho
y mi madre Catalina
y mis abuelos Fernando.
¿Qué es lo que miran mis ojos,
milagro es o estoy soñando?
Que por perseguir a un ciervo
me llevo a casa un hermano.
Yo soy tu hermano pequeño
venido al mundo en el año
que en el bosque te perdiste
allá por el mes de mayo.
Abra usted la puerta madre
y que preparen los criados
para el tesoro que llega
el más acogedor cuarto
que le traigo en esta tarde
al que tanto ha llorado
sin parar por los rincones
en este oscuro palacio.

Eladio Parreño Elías

30-Octubre-2013


Y digo que el que se presta
 
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