Quinto Brena
Poeta adicto al portal
Duerme,
duerme el cocodrilo en su selva falsa.
Duerme profundo el sueño quieto
del invencible, el inmovible,
el que soporta sin inmutarse
la guerra de los niños.
Sobre la piel tiene marcas
de tiempo, como de corteza,
de árboles acumulados, estibados
de muchos dias. La fortaleza
cutánea e impenetrable,
migración de masa ósea
al exterior, que desprecia
la carga cortante.
No existe filo perpendicular
que lo penetre, que descubra
el interior viviente. Nadie sabe
si dentro tiene un pantano
o rocas ardiendo.
Duerme el cocodrilo en su cárcel;
parece que no escuchara, pero sabe,
espera entre las tortugas,
se queja silenciosamente
de su selva falsa.
duerme el cocodrilo en su selva falsa.
Duerme profundo el sueño quieto
del invencible, el inmovible,
el que soporta sin inmutarse
la guerra de los niños.
Sobre la piel tiene marcas
de tiempo, como de corteza,
de árboles acumulados, estibados
de muchos dias. La fortaleza
cutánea e impenetrable,
migración de masa ósea
al exterior, que desprecia
la carga cortante.
No existe filo perpendicular
que lo penetre, que descubra
el interior viviente. Nadie sabe
si dentro tiene un pantano
o rocas ardiendo.
Duerme el cocodrilo en su cárcel;
parece que no escuchara, pero sabe,
espera entre las tortugas,
se queja silenciosamente
de su selva falsa.
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