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El collar de la superstición-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Llevo el collar de la superstición

tatuado con calor en mi pecho.

Aunque duerma solo, y la piel

se estremezca, frío su sudor invariable,

no me cuesta subir las pendientes

que el sueño me presenta.

Caigo en la red de todas las anacondas.

Su sublime acero elástico y pueril.

Su sombra enérgica mordiendo mis labios.

Sus tetas, orondas y frágiles, duermen

asfixiándome.

La noche donde residen es desértica

y atroz.

Caigo despierto en los volúmenes inconsistentes.

Metódicos dedos que avasallan un número circular

de anillos.

Mi piel lleva el contacto de otras pieles muertas.

No hay fijeza en el corazón que puebla las noches.



©
 
Llevo el collar de la superstición

tatuado con calor en mi pecho.

Aunque duerma solo, y la piel

se estremezca, frío su sudor invariable,

no me cuesta subir las pendientes

que el sueño me presenta.

Caigo en la red de todas las anacondas.

Su sublime acero elástico y pueril.

Su sombra enérgica mordiendo mis labios.

Sus tetas, orondas y frágiles, duermen

asfixiándome.

La noche donde residen es desértica

y atroz.

Caigo despierto en los volúmenes inconsistentes.

Metódicos dedos que avasallan un número circular

de anillos.

Mi piel lleva el contacto de otras pieles muertas.

No hay fijeza en el corazón que puebla las noches.



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Un sueño intenso que se apropia de la forma fisica. recrearse asi en la tranparencia
de un precipitado margen donde las conjeturas se convierten en proteccion
para las sensaciones. bellissimo. saludos de luzyabsenta
 
Un sueño intenso que se apropia de la forma fisica. recrearse asi en la tranparencia
de un precipitado margen donde las conjeturas se convierten en proteccion
para las sensaciones. bellissimo. saludos de luzyabsenta


Gracias amigo mío, si te gustó un poco, me doy por felizmente satisfecho. Un abrazo!!
 
Llevo el collar de la superstición

tatuado con calor en mi pecho.

Aunque duerma solo, y la piel

se estremezca, frío su sudor invariable,

no me cuesta subir las pendientes

que el sueño me presenta.

Caigo en la red de todas las anacondas.

Su sublime acero elástico y pueril.

Su sombra enérgica mordiendo mis labios.

Sus tetas, orondas y frágiles, duermen

asfixiándome.

La noche donde residen es desértica

y atroz.

Caigo despierto en los volúmenes inconsistentes.

Metódicos dedos que avasallan un número circular

de anillos.

Mi piel lleva el contacto de otras pieles muertas.

No hay fijeza en el corazón que puebla las noches.



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Collares que tatúan la piel del alma y que a veces no la dejan respirar, y un corazón que late aproximándose a un latido inexistente...profundas y bellas tus letras amigo Ben, un placer reflexionar a la luz de ellas. Muchos besos con admiración y cariño para ti....muááááackssss...
 
Collares que tatúan la piel del alma y que a veces no la dejan respirar, y un corazón que late aproximándose a un latido inexistente...profundas y bellas tus letras amigo Ben, un placer reflexionar a la luz de ellas. Muchos besos con admiración y cariño para ti....muááááackssss...


Ay, amiga Isabel, un corazón que necesita, un beso y un abrazo, gracias!!
 

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