Tienes de pronto en ti el dominio
Dios en tus pupilas concedió
el reflejo del inmenso cielo
y en el suave matiz de tu rostro
la casi perfección de la vida.
¡Ay! Princesa de ojos verdes
tú debes haberte confundido
como un ángel en este mundo
calmando el dolor del desamparado.
Dan ganas de abrazarte
y con viva voz agradecerte
niña de ojos bellos,
Tienes la belleza de las aves
cuando viajan por el firmamento
las más dulces notas de un canto
entre todas tus cualidades
quizás también tengas llanto.
Como sería ver emigrar de tus ojos
lágrimas de tristes perlas,
de seguro no sabré a quien les pertenezcan
pero tendrán su más nítido brillo.
Debo conocer que no basta describir
como me fascina mirarte
no soy a quien esperas,
pero si soy quien más te adora.