eduardocarpio
Poeta adicto al portal
EL COLOR DEL FIRMAMENTO... (in memóriam Claudio Abbado)
Enero lunes y veinte
un dos mil catorce el año,
en el pecho del paciente
se hace de arena el peldaño...
Traía Mahler su quinta,
con el alma de Berlín,
tan profunda, tan distinta,
tan del cielo su carmín...
Donde crear exponentes
donde el símbolo nacía,
inspirado tras sus fuentes
puso Abbado fantasía...
El frío del alma seca
y el corazón que revienta,
hoy los copos en la rueca
hilan rayos de inclemencia...
Va sin azules el cielo,
va colmándose en las fosas
y aunque sea desconsuelo,
sobre ti, siempre, habrá rosas...
Con este ilustre italiano
supe que existe el portento
y en las brasas de su mano
el color del firmamento....
eduardocarpio
8 de marzo de 2014
Enero lunes y veinte
un dos mil catorce el año,
en el pecho del paciente
se hace de arena el peldaño...
Traía Mahler su quinta,
con el alma de Berlín,
tan profunda, tan distinta,
tan del cielo su carmín...
Donde crear exponentes
donde el símbolo nacía,
inspirado tras sus fuentes
puso Abbado fantasía...
El frío del alma seca
y el corazón que revienta,
hoy los copos en la rueca
hilan rayos de inclemencia...
Va sin azules el cielo,
va colmándose en las fosas
y aunque sea desconsuelo,
sobre ti, siempre, habrá rosas...
Con este ilustre italiano
supe que existe el portento
y en las brasas de su mano
el color del firmamento....
eduardocarpio
8 de marzo de 2014
* A decir verdad estos versos fueron escritos el día siguiente al de su muerte, pero tantas referencias se me mueren, últimamente, que el dolor del momento se dilata, tal vez sin cortesía, hasta que el corazón es capaz de estar más tranquilo...