henry david
Poeta recién llegado
Termino un ciclo y comienza otro. un círculo vicioso que gira sin parar que solo la muerte le pone un final individual a nuestro ciclo personal.
Estrellas nuevas renacen en este mi nuevo firmamento. un pergamino viejo que agoniza, que dejo huella de una u otra forma en mi vida.
Lagrimas de dolor, lagrimas del corazón, poco a poco se le va la emoción al latir; después de la costumbre de siempre tener que partir
Paz fúnebre en el abismo del océano, tranquilidad lejana de toda vanidad, una misión de nunca acabar, una tradición llena de falsedad.
Conquistar un sueño, ver sonreír a los demás es quizás una recompensa sin un valor terrenal. Vago en busca de un paraíso en busca de una sorpresa que apague mucha de mi amarga tristeza.
Termina con un fin esta leyenda dándole inicio a una nueva historia llena de incógnitas, de sueños y de nuevas sendas
Quizá Nuevas princesas, nuevas brujas y doncellas, una nueva oportunidad de sentir con cuál de ellas realmente comenzare a vivir.
Nuevos puertos a donde quisiera llegar, otro mundo que quisiera encontrar, solo para saber si esta vez halle una buena razón para dejar de divagar.
De vagar por un camino solo, sin un motivo sincero, sin esa magia que impulsa hacer locuras que te ciegan y solo vez lo que quieres ver.
Pero mientras tanto solo hay una incertidumbre y una fortaleza arraigada a la costumbre, un presente correcto lleno de excelentes recuerdos y de buenos momentos.
Hoy le escribo al tiempo que se va dejándome marcas sin cicatrices, marcas imborrables, llenas de buenos momentos, de sonrisas sinceras de alaridos de locura y desesperaciones futuras.
Hoy te vas sin dar marcha atrás en esta derrota con rumbo hacia ningún lugar. Solo mi estrella me guía iluminando mi camino quitándome el temor al olvido.
Hoy te desvaneces entre sonrisas entre algunos que ríen sin parar y para otros que simplemente es un nuevo infierno más