sara0305
Poeta fiel al portal
Todo empieza con un sí
Te dije sí un martes trece
La soledad fue una pantera
que guardó cautiverio.
El amor primero es una mariposa
estacionándose en un cielo de ellas.
Nosotros somos los peces,
soñando con la plenitud de tener alas
/Peces alados burlándose del límite de los elementos/
Las tardes éramos dos aventureros buscando
los puntos recónditos en el mapa de nuestros cuerpos.
En la inocencia, la anatomía del cuerpo,
se limita a la exploración de los labios
a rozar a tientas el confín del cuello
mientras el deseo se congela en la torpeza de los dedos.
Todo empieza con un sí,
nos lanzamos prematuros a ese mar de pasiones
ignorando que probablemente,
el mar se haga tempestad
y en la necesidad de salvarnos,
uno usará al otro como salvavidas.
Los peces alados son solo ojos
anclados en el cielo como mariposas
Sara Montaño
Derechos Reservados
Te dije sí un martes trece
La soledad fue una pantera
que guardó cautiverio.
El amor primero es una mariposa
estacionándose en un cielo de ellas.
Nosotros somos los peces,
soñando con la plenitud de tener alas
/Peces alados burlándose del límite de los elementos/
Las tardes éramos dos aventureros buscando
los puntos recónditos en el mapa de nuestros cuerpos.
En la inocencia, la anatomía del cuerpo,
se limita a la exploración de los labios
a rozar a tientas el confín del cuello
mientras el deseo se congela en la torpeza de los dedos.
Todo empieza con un sí,
nos lanzamos prematuros a ese mar de pasiones
ignorando que probablemente,
el mar se haga tempestad
y en la necesidad de salvarnos,
uno usará al otro como salvavidas.
Los peces alados son solo ojos
anclados en el cielo como mariposas
Sara Montaño
Derechos Reservados