Martin_sueña
Poeta recién llegado
(El coraje del amor.)
"normalmente la soledad
y la melancolía tienen
vergüenza de mostrarse
solo el amor le infunde
coraje y las convierte
en pájaros de fuego"...
(Mario Benedetti).
Encendiendo hogueras, endureciendo los versos,
de las palabras saca dagas y de los sueños
realiza sus imposibles.
No hay martirio insoportable en su lucha por
los anhelos del corazón y jamás claudica
por razones ajenas a la de su pasión.
Sin temor diremos cuanto sentimos
y no ocultaremos presagios de felicidad
a la hora de ilusionarse con un futuro mejor.
Y en el adiós, cuando llegue su agrio final,
sin escape y vencidos por el destino nos quemara
el alma muy en lo profundo la esperanza de volver
a amar, con tan solo una mirada, con una nostalgia
que envenenara nuestra fuerza de ansias imposibles
de opacar, para renacer de las pocas cenizas que
el viento no se llevo, para volver a tener
el coraje de matar a la soledad y su melancolía,
convertidos en pájaros de fuego cruzaremos,
el cielo, en busca de otro corazón donde anidar
y crecer, hasta sentirnos dioses de nuestro
propio destino.
"normalmente la soledad
y la melancolía tienen
vergüenza de mostrarse
solo el amor le infunde
coraje y las convierte
en pájaros de fuego"...
(Mario Benedetti).
Encendiendo hogueras, endureciendo los versos,
de las palabras saca dagas y de los sueños
realiza sus imposibles.
No hay martirio insoportable en su lucha por
los anhelos del corazón y jamás claudica
por razones ajenas a la de su pasión.
Sin temor diremos cuanto sentimos
y no ocultaremos presagios de felicidad
a la hora de ilusionarse con un futuro mejor.
Y en el adiós, cuando llegue su agrio final,
sin escape y vencidos por el destino nos quemara
el alma muy en lo profundo la esperanza de volver
a amar, con tan solo una mirada, con una nostalgia
que envenenara nuestra fuerza de ansias imposibles
de opacar, para renacer de las pocas cenizas que
el viento no se llevo, para volver a tener
el coraje de matar a la soledad y su melancolía,
convertidos en pájaros de fuego cruzaremos,
el cielo, en busca de otro corazón donde anidar
y crecer, hasta sentirnos dioses de nuestro
propio destino.