El Arethra
Poeta recién llegado
(A Sole)
Era barro sin alma
ventana en el centro del invierno
y tú, corazón, la luna.
La noche tu voz
mis palabras los espejos.
Eras piedra y penumbra
mandrágora enraizada
y mi corazón arena.
El tiempo tu cuerpo
mis manos los relojes.
Tú que manejas los engranajes de la lluvia
no permitas que se esfume,
o hazlo mansamente
como el irse de los barcos encallados.
Mi sueño descansa en la curva de tus párpados,
atesoro los caminos y los días,
cada pequeño paso dado hasta encontrarte.
Era barro sin alma
ventana en el centro del invierno
y tú, corazón, la luna.
La noche tu voz
mis palabras los espejos.
Eras piedra y penumbra
mandrágora enraizada
y mi corazón arena.
El tiempo tu cuerpo
mis manos los relojes.
Tú que manejas los engranajes de la lluvia
no permitas que se esfume,
o hazlo mansamente
como el irse de los barcos encallados.
Mi sueño descansa en la curva de tus párpados,
atesoro los caminos y los días,
cada pequeño paso dado hasta encontrarte.