Lola Barea
Poeta recién llegado
Si no marcho la vida será piedra,
no aceptaré vivir en ese infierno,
donde mi corazón lo hiela el invierno,
será muro rodeado por verde hiedra.
El frío de metal que más empiedra,
el asfalto del cielo dulce y tierno,
agradable igual que pecho materno,
con fuerza de amor, solo se despiedra.
Ese reloj de vida y su factura,
por ese tiempo tan mal controlado,
el que se perderá por su presura.
Le daré claridad y su apertura,
y caminaré por lo señalado,
del poco tiempo casi sin tersura.
Lola Barea.
no aceptaré vivir en ese infierno,
donde mi corazón lo hiela el invierno,
será muro rodeado por verde hiedra.
El frío de metal que más empiedra,
el asfalto del cielo dulce y tierno,
agradable igual que pecho materno,
con fuerza de amor, solo se despiedra.
Ese reloj de vida y su factura,
por ese tiempo tan mal controlado,
el que se perderá por su presura.
Le daré claridad y su apertura,
y caminaré por lo señalado,
del poco tiempo casi sin tersura.
Lola Barea.
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