Amelia Moncada Georgiades
Poeta recién llegado
El corazón se alborota demasiado
al nombrar que me quieres mucho.
Hace tiempo que no lo oía indicar
echaba en carencias esos "te quiero".
Al escucharlo ahora de tus labios
recobro completamente el sentido
y vuelvo a recodar las anteriores
épocas que tuvimos de adulación.
Momentos perenne que quedaron
y a pesar de lo pasado permanecen
porque nunca cayeron en el olvido
siempre se mantuvieron entusiastas.
Aunque estuvieron en la ocultación
los corazones cada noche en silencio
se llamaban, sabían como consultarse,
y en las madrugadas se aproximaban.
Alcanzamos conquistar las murallas,
el viento nos fue favorable y rodaron
pudieron mucho más los sentimientos.
Conseguirlo nos costó, pero se obtuvo.
al nombrar que me quieres mucho.
Hace tiempo que no lo oía indicar
echaba en carencias esos "te quiero".
Al escucharlo ahora de tus labios
recobro completamente el sentido
y vuelvo a recodar las anteriores
épocas que tuvimos de adulación.
Momentos perenne que quedaron
y a pesar de lo pasado permanecen
porque nunca cayeron en el olvido
siempre se mantuvieron entusiastas.
Aunque estuvieron en la ocultación
los corazones cada noche en silencio
se llamaban, sabían como consultarse,
y en las madrugadas se aproximaban.
Alcanzamos conquistar las murallas,
el viento nos fue favorable y rodaron
pudieron mucho más los sentimientos.
Conseguirlo nos costó, pero se obtuvo.