Azulzurita
Volar soñando..Crear amando
Los cascos retumbaban en la acera
como repiqueteo de tambor
y arrojaban chispas de rojo color
que volaban en su rededor
Negro oscuro era el carruaje
negro muy negro el ataúd
pero mas negro era aún
el alma de aquel hereje
Rostros impávidos lo seguían
en silenciosa caravana
ninguna flor lo acompañaba
hasta su última morada
A las fosas de la tierra fue
quién tanto mal había hecho
y allí quedaron sus desechos
y nadie se acordó de el
Sus huesos polvos se hicieron
y parte de la tierra fueron
el suelo las lluvias regaron
y muy fértiles la hicieron
Y en acentuado contraste
con el odio de aquél hombre
sobre la tumba apareció
una débil y perfumada flor.
Autor: Francisco José Montejano ( en memoria de mi padre)
como repiqueteo de tambor
y arrojaban chispas de rojo color
que volaban en su rededor
Negro oscuro era el carruaje
negro muy negro el ataúd
pero mas negro era aún
el alma de aquel hereje
Rostros impávidos lo seguían
en silenciosa caravana
ninguna flor lo acompañaba
hasta su última morada
A las fosas de la tierra fue
quién tanto mal había hecho
y allí quedaron sus desechos
y nadie se acordó de el
Sus huesos polvos se hicieron
y parte de la tierra fueron
el suelo las lluvias regaron
y muy fértiles la hicieron
Y en acentuado contraste
con el odio de aquél hombre
sobre la tumba apareció
una débil y perfumada flor.
Autor: Francisco José Montejano ( en memoria de mi padre)