dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Es un esbelto criado enloquecido
por su joven señora. Feliz criado
sobre la bella dama encaramado,
por la su ama y señora seducido.
De mañana se queda adormecido,
la boca sobre un seno perfumado
y al sentir ese olor le da un bocado
diciendo: "De esta fruta no he comido."
Pega un grito la dama y su consorte
pregunta a voz en grito qué le pasa
a lo que ella contesta muy melosa:
"Duerme feliz, amor, nada te importe,
duerme tranquilo vida en la tu casa
que es muy feliz, amor, tu honesta rosa."
Eladio Parreño Elías
20-Agosto-2012
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