ALBERTO A. SOCORRO M.
Poeta fiel al portal
Cristal
tú que permites,
ver su rostro en las mañanas ,
por tí,
me encuentro su mirada
y acudo a escuchar su voz,
deja que haya una espèranza
quiera diós llégue el amór.
Eres cristal, mí fantasía,
eres quien despierta el día,
y me hace verlo feliz.
Tú me abres añoranzas,
tú me presentas su alma
su sonrísa, su sentír.
Eres cristal del amór
donde su rostro agradecído,
me píde con gran delírio
que suelte de mí los lírios
que te hable como flor,
para sentír su color,
su belleza, su albedrío.
Rostro que llama al amór
mirada de verde fingído
danzantes, tus ojos vívos,
alegoran con su voz,
enviando mensajes de amór
perturbando mis sentidos.
Cristal de temple exibído
eres puente, eres río
díces su rostro, marcas su huella
añorando delírios, animando la espera.
tú que permites,
ver su rostro en las mañanas ,
por tí,
me encuentro su mirada
y acudo a escuchar su voz,
deja que haya una espèranza
quiera diós llégue el amór.
Eres cristal, mí fantasía,
eres quien despierta el día,
y me hace verlo feliz.
Tú me abres añoranzas,
tú me presentas su alma
su sonrísa, su sentír.
Eres cristal del amór
donde su rostro agradecído,
me píde con gran delírio
que suelte de mí los lírios
que te hable como flor,
para sentír su color,
su belleza, su albedrío.
Rostro que llama al amór
mirada de verde fingído
danzantes, tus ojos vívos,
alegoran con su voz,
enviando mensajes de amór
perturbando mis sentidos.
Cristal de temple exibído
eres puente, eres río
díces su rostro, marcas su huella
añorando delírios, animando la espera.