Etherea
Poeta fiel al portal
[center:d1dbb784a4]LLorando sobre su lecho
se encuentra la bella dama
Siente que le oprime el pecho
el tañir de unas campanas.
Anuncian su despedida
Entre muñecas de lana
oculta la pobre niña
su cara de porcelana.
Pues tan injusto es el azar
Se conocen sus caprichos
A la joven van a casar
con un infame mal bicho.
Sus mentiras engañaron
a un inocente corazón
Como una araña entramparon
en su red infantil razón.
Desde ese día solloza
pues su amor es para un cuervo
que cuenta cuentos en prosa
y escribe sueños en verso
LLeva en su pico una pluma
y una rosa de papel
De noche pinta la luna
con un diminuto pincel.
Acude raudo a su ventana
cuando comienza a amanecer
Le canta la dulce dama
tibios sonetos del querer.
Y día tras día crece
en secreto un amargo amor
pues su corazón alado
se marchita como una flor.
Al sonido de campanas
huye la esbelta doncella
A lomos de una yegua gris
alguien vigila sus huellas.
Sus cálidas plumas cubren
a su amada en un abrazo
Un torpe chasquido seco
le empuja hasta su regazo.
Alas negras como ébano
cubren sus ojos oscuros
Con un disparo certero
asesinan su amor puro.
Odio, celos y venganza
recorren humanas venas
Allí está su prometido
raíz de todas sus penas.
Le contempla temblorosa
nunca le faltó pasión
Busca su daga en la cofia
y se atraviesa el corazón.
La luz inunda sus ojos
pues a las puertas del cielo
la espera su amor alado
para seguir juntos el vuelo.
[/center:d1dbb784a4]
Para Sergio Márquez, gracias por todo.
se encuentra la bella dama
Siente que le oprime el pecho
el tañir de unas campanas.
Anuncian su despedida
Entre muñecas de lana
oculta la pobre niña
su cara de porcelana.
Pues tan injusto es el azar
Se conocen sus caprichos
A la joven van a casar
con un infame mal bicho.
Sus mentiras engañaron
a un inocente corazón
Como una araña entramparon
en su red infantil razón.
Desde ese día solloza
pues su amor es para un cuervo
que cuenta cuentos en prosa
y escribe sueños en verso
LLeva en su pico una pluma
y una rosa de papel
De noche pinta la luna
con un diminuto pincel.
Acude raudo a su ventana
cuando comienza a amanecer
Le canta la dulce dama
tibios sonetos del querer.
Y día tras día crece
en secreto un amargo amor
pues su corazón alado
se marchita como una flor.
Al sonido de campanas
huye la esbelta doncella
A lomos de una yegua gris
alguien vigila sus huellas.
Sus cálidas plumas cubren
a su amada en un abrazo
Un torpe chasquido seco
le empuja hasta su regazo.
Alas negras como ébano
cubren sus ojos oscuros
Con un disparo certero
asesinan su amor puro.
Odio, celos y venganza
recorren humanas venas
Allí está su prometido
raíz de todas sus penas.
Le contempla temblorosa
nunca le faltó pasión
Busca su daga en la cofia
y se atraviesa el corazón.
La luz inunda sus ojos
pues a las puertas del cielo
la espera su amor alado
para seguir juntos el vuelo.
Para Sergio Márquez, gracias por todo.