Me mira el demonio
Mientras aguardo nervioso
He bajado al infierno
Para pedirle un favor
Me escuadriña, curioso
Me desnuda y me humilla
Se burla de mi ante un publico furioso
Pero me mantengo callado y silencioso
De veras que necesito eso
O me acabaré volviendo loco
Al acabar de divertirse
Enciende una vela y me pide
Que le siga, que algo de por allí me sirve
Lo encontré
Pero le dije que no era suficiente
Él me miró
Y me gritó
Ya hay que amarla
Para hacer lo que haces
Ojala que esa estúpida niñata
Valore lo que sufres
Y que se te lance con esa increíble mirada
Y que nunca te permita olvidarla
Lo que me dio el diablo
Era un viejo colgante diamantado
Era precioso
Cada diamante engarzado
Era una piedra tallada a mano
En forma de corazón humano
Pero no era lo que requería mi regalo
Llegué al cielo
Dios también me hizo desnudado
Me hizo pasear por el cielo encadenado
Como un perro dominado
Como un león cazado
Cómo un pájaro enjaulado
Asi estuve 2 días que casi 4 duraron
Pero al fin me cambió el colgante
Por algo que era aun mejor
Un increíble carruaje
Pero no era el regalo idóneo
I Dios me contestó, riendo
Ya hay que amarla
Para hacer lo que haces
Ojala que esa estúpida niñata
Valore lo que sufres
Y que se te lance con esa increíble mirada
Y que nunca te suelte
Fui al fin del mundo
Allí reposaba un anciano
Le mostré el carruaje, impoluto
Y me dijo de hacer un trato
Yo acepté, un año siendo su esclavo
Y me esforcé en hacer trabajar mis yugos
No se si con un año habría bastado
Por que el anciano
Ya saciado
Me entregó su bien mas preciado
Un vestido de oro, con engarces de diamantes
Que hacía florecer la pasión de los amantes
Pero ni con eso conseguiría que me amases
Asi que le dije que podía quedarse con eso y el carruaje
Él indignado, me gritó, salvaje
Ya hay que amarla
Para hacer lo que haces
Ojala que esa estúpida niñata
Valore lo que sufres
Y que se te lance con esa increíble mirada
Y que nunca te suelte
Me fui a dar una vuelta por la calle
Y no encontraba el regalo para darte
Era inútil, agobiante
Y de repente, un maleante
Se me aparece y me pide que me aparte
Junto con mi dinero y mis llaves
Y yo le pido, ya ilusionado
Que me ataque
Y al sentir el frío cuchillo en mi cuerpo
Entendí cual era el regalo para poder darte
Mi vida, mi sangre
Mientras aguardo nervioso
He bajado al infierno
Para pedirle un favor
Me escuadriña, curioso
Me desnuda y me humilla
Se burla de mi ante un publico furioso
Pero me mantengo callado y silencioso
De veras que necesito eso
O me acabaré volviendo loco
Al acabar de divertirse
Enciende una vela y me pide
Que le siga, que algo de por allí me sirve
Lo encontré
Pero le dije que no era suficiente
Él me miró
Y me gritó
Ya hay que amarla
Para hacer lo que haces
Ojala que esa estúpida niñata
Valore lo que sufres
Y que se te lance con esa increíble mirada
Y que nunca te permita olvidarla
Lo que me dio el diablo
Era un viejo colgante diamantado
Era precioso
Cada diamante engarzado
Era una piedra tallada a mano
En forma de corazón humano
Pero no era lo que requería mi regalo
Llegué al cielo
Dios también me hizo desnudado
Me hizo pasear por el cielo encadenado
Como un perro dominado
Como un león cazado
Cómo un pájaro enjaulado
Asi estuve 2 días que casi 4 duraron
Pero al fin me cambió el colgante
Por algo que era aun mejor
Un increíble carruaje
Pero no era el regalo idóneo
I Dios me contestó, riendo
Ya hay que amarla
Para hacer lo que haces
Ojala que esa estúpida niñata
Valore lo que sufres
Y que se te lance con esa increíble mirada
Y que nunca te suelte
Fui al fin del mundo
Allí reposaba un anciano
Le mostré el carruaje, impoluto
Y me dijo de hacer un trato
Yo acepté, un año siendo su esclavo
Y me esforcé en hacer trabajar mis yugos
No se si con un año habría bastado
Por que el anciano
Ya saciado
Me entregó su bien mas preciado
Un vestido de oro, con engarces de diamantes
Que hacía florecer la pasión de los amantes
Pero ni con eso conseguiría que me amases
Asi que le dije que podía quedarse con eso y el carruaje
Él indignado, me gritó, salvaje
Ya hay que amarla
Para hacer lo que haces
Ojala que esa estúpida niñata
Valore lo que sufres
Y que se te lance con esa increíble mirada
Y que nunca te suelte
Me fui a dar una vuelta por la calle
Y no encontraba el regalo para darte
Era inútil, agobiante
Y de repente, un maleante
Se me aparece y me pide que me aparte
Junto con mi dinero y mis llaves
Y yo le pido, ya ilusionado
Que me ataque
Y al sentir el frío cuchillo en mi cuerpo
Entendí cual era el regalo para poder darte
Mi vida, mi sangre