averapaz
Poeta recién llegado
La vida es un juego
y todo tiene un final.
¿De qué sirve acaso vivir?,
¿hacer lo que quieres,
luchar por tus sueños?,
mantener una eterna
y estúpida batalla
en contra del mundo,
en contra del sistema,
de la sociedad
y más importante aún
en contra tuyo para,
al final, siempre
y casi por culpa del destino,
salir perdedor.
¿Qué importa el inicio
y el contenido
si siempre hay final?
¿si siempre ese final
es el mismo?
Veo todo derrumbarse
a mi al rededor
mientras me quedo,
complicado y aturdido
y con la confusión
del no saber qué hacer,
sin entender bien todo,
sin haberlo visto venir,
parado,
inmóvil,
inútil,
en la mitad de mi gris,
fría y empolvada habitación
llena de telarañas,
viejos artilugios,
adornos inservibles
conseguidos sin mérito
y sin función que,
en este momento
tampoco sirve de nada.
Veo todo derrumbarse
a mi alrededor
mientras respiro
mis tristezas
y lloro mis dolores
en esta vacía
y gris habitación
que es mi vida.
Eso es todo... eso es todo.
y todo tiene un final.
¿De qué sirve acaso vivir?,
¿hacer lo que quieres,
luchar por tus sueños?,
mantener una eterna
y estúpida batalla
en contra del mundo,
en contra del sistema,
de la sociedad
y más importante aún
en contra tuyo para,
al final, siempre
y casi por culpa del destino,
salir perdedor.
¿Qué importa el inicio
y el contenido
si siempre hay final?
¿si siempre ese final
es el mismo?
Veo todo derrumbarse
a mi al rededor
mientras me quedo,
complicado y aturdido
y con la confusión
del no saber qué hacer,
sin entender bien todo,
sin haberlo visto venir,
parado,
inmóvil,
inútil,
en la mitad de mi gris,
fría y empolvada habitación
llena de telarañas,
viejos artilugios,
adornos inservibles
conseguidos sin mérito
y sin función que,
en este momento
tampoco sirve de nada.
Veo todo derrumbarse
a mi alrededor
mientras respiro
mis tristezas
y lloro mis dolores
en esta vacía
y gris habitación
que es mi vida.
Eso es todo... eso es todo.