roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
Tu poeta se destiñe, se apaga
En el breve espacio
De su febril pensamiento
Pronto, ya no escribirá
Es que se le agota el corazón
Las fuerzas lo abandonan
Y sé que siempre te amara
Y se quedara con la ilusión
Que en este año abrigó.
Quizás ahora me entienda
Y redima mi sufrimiento
El de todos estos años
Cuando él tenía tus besos
Tocaba tus manos
Y yo no podía ni mirarte
Sin volver a inquietarte.
Ahora después de su partida
He de nuevo a buscarte
En el recodo de tus caminos
Volveré a esperarte como antes
Entre las zarzas de tu destino.
Volveré a intentar tocarte
A intentar con el aire besarte
Mientras pasas sin mirarme.
Regresare a los días
En que mi felicidad era verte
Era sentir el calor de tu cuerpo
Era creer que bastaba con quererte
Y no conocía lo que era amarte.
Soy el desconocido de la esquina
El que no conocía tu nombre
Y de repente te llamo gitana
En una noche triste y sin luna.
Soy el que te vio de lejos
En una fiesta de diciembre
Y que no pudo acercarse
Y se conformó con soñarte
En dos o tres poemas.
Soy el desconocido y pasajero
Que te acompaño siempre
La sombra de aquella fiesta
Que tanto te ilusiono ir
El transeúnte viajero
Que te aprendió a querer.
Hoy vuelvo a buscarte
Desde mi letargo de piel
Por qué no deje de amarte
Ni en el momento mismo
Que te entregaste a él.
Soy un desconocido de ayer
Que no quería hablarte
Que no quería ser descubierto
Con la ilusión entre las manos
Pero que te entrego su corazón
Y todo su amor.
En el breve espacio
De su febril pensamiento
Pronto, ya no escribirá
Es que se le agota el corazón
Las fuerzas lo abandonan
Y sé que siempre te amara
Y se quedara con la ilusión
Que en este año abrigó.
Quizás ahora me entienda
Y redima mi sufrimiento
El de todos estos años
Cuando él tenía tus besos
Tocaba tus manos
Y yo no podía ni mirarte
Sin volver a inquietarte.
Ahora después de su partida
He de nuevo a buscarte
En el recodo de tus caminos
Volveré a esperarte como antes
Entre las zarzas de tu destino.
Volveré a intentar tocarte
A intentar con el aire besarte
Mientras pasas sin mirarme.
Regresare a los días
En que mi felicidad era verte
Era sentir el calor de tu cuerpo
Era creer que bastaba con quererte
Y no conocía lo que era amarte.
Soy el desconocido de la esquina
El que no conocía tu nombre
Y de repente te llamo gitana
En una noche triste y sin luna.
Soy el que te vio de lejos
En una fiesta de diciembre
Y que no pudo acercarse
Y se conformó con soñarte
En dos o tres poemas.
Soy el desconocido y pasajero
Que te acompaño siempre
La sombra de aquella fiesta
Que tanto te ilusiono ir
El transeúnte viajero
Que te aprendió a querer.
Hoy vuelvo a buscarte
Desde mi letargo de piel
Por qué no deje de amarte
Ni en el momento mismo
Que te entregaste a él.
Soy un desconocido de ayer
Que no quería hablarte
Que no quería ser descubierto
Con la ilusión entre las manos
Pero que te entrego su corazón
Y todo su amor.