Cristian Gabrie Pascual
Poeta recién llegado
Llegas a mis aposentos
cual si invitada fueras
te posas delante de mí, coqueta
mostrando tu exuberante belleza.
Huyes de mis manos
cuando hacia ti se acercan
dejas que el frenesí y las pasiones
a mi corazón entorpezcan.
Y te marchas, esbozando una sonrisa.
luego, cuando salgo de casa
incauto de tu asecho
caígo reiteradamente en la trampa
de verte en cada mujer que encuentro
de desear con insistencia momento
que tiñe mi pupila de un tono nublado
convierte a mi lengua en mentirosa
todo en afán del fin egoísta
en afán de la carne, fuego y ceniza.
Pero constantemente recibo el rechazo
el desdeño y la indiferencia
algo impide que me corrompa
ni tu súcubo puedes con esa fuerza
es algo distinto y divino
el desdeño no es coincidencia
un destino lejos de lo terreno
es lo que me espera
cual si invitada fueras
te posas delante de mí, coqueta
mostrando tu exuberante belleza.
Huyes de mis manos
cuando hacia ti se acercan
dejas que el frenesí y las pasiones
a mi corazón entorpezcan.
Y te marchas, esbozando una sonrisa.
luego, cuando salgo de casa
incauto de tu asecho
caígo reiteradamente en la trampa
de verte en cada mujer que encuentro
de desear con insistencia momento
que tiñe mi pupila de un tono nublado
convierte a mi lengua en mentirosa
todo en afán del fin egoísta
en afán de la carne, fuego y ceniza.
Pero constantemente recibo el rechazo
el desdeño y la indiferencia
algo impide que me corrompa
ni tu súcubo puedes con esa fuerza
es algo distinto y divino
el desdeño no es coincidencia
un destino lejos de lo terreno
es lo que me espera
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