Veroumazoe
Poeta recién llegado
La lluvia bordea mi mirada;
tus palabras amenazan, permanecen, perduran.
El gigante pisotea el cambio sonoro de mi risa,
todo se desvanece en el frío azul de tu mirada.
Un mundo distinto se dibuja en tus manos, hacedoras de la magia, creadoras del terror.
El pasado que retorna reclamando mi nombre;
las ausencias desfiguradas penetrando mi esperanza.
El eterno desamparo se acurruca en mi pecho,
viene de tu mano con el peligro inminente de tu boca.
Insiste en el refugio conocido de mis ojos, en la suavidad melodiosa de mi canto.
El lugar tambalea, se transforma, me pierdo.
Nada es lo que ha sido, el temor aminora mis pasos, la incertidumbre dispara la daga del encierro.
La búsqueda interminable del deseo, ha comenzado.
tus palabras amenazan, permanecen, perduran.
El gigante pisotea el cambio sonoro de mi risa,
todo se desvanece en el frío azul de tu mirada.
Un mundo distinto se dibuja en tus manos, hacedoras de la magia, creadoras del terror.
El pasado que retorna reclamando mi nombre;
las ausencias desfiguradas penetrando mi esperanza.
El eterno desamparo se acurruca en mi pecho,
viene de tu mano con el peligro inminente de tu boca.
Insiste en el refugio conocido de mis ojos, en la suavidad melodiosa de mi canto.
El lugar tambalea, se transforma, me pierdo.
Nada es lo que ha sido, el temor aminora mis pasos, la incertidumbre dispara la daga del encierro.
La búsqueda interminable del deseo, ha comenzado.