El designio del llanto

angelsinalma

Poeta recién llegado

No te vallas,… que mis lágrimas no son un reproche,
déjalas rodar por este rostro, que tan cansado ante ti palidece.
Tus culpas son las mías, mejor enterrarlas por esta noche,
que duerman en el silencio que tanto me entristece.

De mis recuerdos, eres la más bella caricia,
que un ángel vive en mi brazo izquierdo murmurando tu nombre,
y entre perfumadas rosas guardé nuestro primer día,
cuando aprendí de la ironía, en la hora que el sol se esconde.

El cielo te dictó las razones por eso mi alma se mudó cuando me dejaste,
que acepté el designio del llanto, buscando beberme tus penas,
ahogando mi corazón en la caricia de los licores,
descubriendo tarde que tu sonrisa vivía en mis venas.

Que maldito fantasma obligo a mi ser a necesitarte,
Tarde, tarde…, ya a tu rumbo el destino lo había decidido.
No te vallas,… es mío el infierno, también amare tus rencores.
Aunque tu boca tallaría en mi nueva vida, no lo niego.

Así vuelvo murmurando muy despacio a los árboles,
sentimientos lejanos que nunca llegaron a tus oídos.
Por favor, ya lo dije, mis lágrimas no son un reproche,
es miel que el dolor provoca al encontrar lo que había perdido.




Aquien mas podria dedicarle,
 

No te vallas,… que mis lágrimas no son un reproche,
déjalas rodar por este rostro, que tan cansado ante ti palidece.
Tus culpas son las mías, mejor enterrarlas por esta noche,
que duerman en el silencio que tanto me entristece.

De mis recuerdos, eres la más bella caricia,
que un ángel vive en mi brazo izquierdo murmurando tu nombre,
y entre perfumadas rosas guardé nuestro primer día,
cuando aprendí de la ironía, en la hora que el sol se esconde.

El cielo te dictó las razones por eso mi alma se mudó cuando me dejaste,
que acepté el designio del llanto, buscando beberme tus penas,
ahogando mi corazón en la caricia de los licores,
descubriendo tarde que tu sonrisa vivía en mis venas.

Que maldito fantasma obligo a mi ser a necesitarte,
Tarde, tarde…, ya a tu rumbo el destino lo había decidido.
No te vallas,… es mío el infierno, también amare tus rencores.
Aunque tu boca tallaría en mi nueva vida, no lo niego.

Así vuelvo murmurando muy despacio a los árboles,
sentimientos lejanos que nunca llegaron a tus oídos.
Por favor, ya lo dije, mis lágrimas no son un reproche,
es miel que el dolor provoca al encontrar lo que había perdido.




Aquien mas podria dedicarle,


:) aunk es triste el poema no deja de ser bello:) estrellitas:)
 

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