Alexander Careoga
Sublime Sendero Azul
Un sábado nublado y grisesco, un joven llega a su barrio con el elixir del alcohol en sus venas, sube aquellas escaleras y con pesadez el último escalón del departamento donde habita, abre la puerta con mareo y nauseas, la cierra velozmente poniendo el cerrojo con fuerza, voltea con lentitud para dirigirse a su cuarto, se queda pasmado.
Abrí los ojos del Alma e inicie el viaje al planeta de tu corazón, me aventure a la fama dichosa de tus caricias y a ser aquel explorador digno de tu Amor, a indagar en el tesoro de tus sentimientos sinceros, y ser aquel escritor que quiere en tu alma escribir bellos y eternos versos.
Desate el cambio inaudito en el universo de la razón, liberando tropas angelicales en la esfera Azul del aura, y otorgando a Demonios inexistentes la bienvenida al laberinto de la mente. Viaje con el cobijo de la muerte a distintas dimensiones viendo diferentes sendas donde no estaban tus besos, tu esencia y tu aroma a flores…Pude ver noventa y nueve representaciones de mi camino sin sentir el gozo de pensar tu nombre.
Reclame mi voluntad a las esferas ascendidas y grite mil veces mi autoridad sobre mi vida…. Me libre del espectáculo cosmogónico de la coincidencia, haciendo que mi mente proyectara una sonrisa al imaginar tu piel fresca.
Destruí mi cuerpo y con ello mis miedos…… Ahora desnudo, con el cobijo de tu cuerpo me elevo.
Un cambio genético se abalanzo en mis moléculas, volví a la dimensión donde habitaba y donde tú te encontrabas, en donde esa energía mágica tuya, era la conexión precisa para la mía…..En donde tu vibración se suspendía con la mía.
No vi el Futuro, vi que contigo podría hacer un instante único.
Tirado aquel joven en medio de la sala vuelve a sentir sus latidos, no sabe que ha ocurrido con su cuerpo, no sabe si aún vive o está muerto, se levanta despacio y observa que han pasado horas, su memoria llega de nuevo a su cabeza, en eso el recuerdo de ella en una fiesta esperándolo con alegría. Se extraña del sentimiento que le causa esto, y sobre todo el sentimiento de alegría que le empieza a causar ella.
El reloj de arena se quiebra.
Abrí los ojos del Alma e inicie el viaje al planeta de tu corazón, me aventure a la fama dichosa de tus caricias y a ser aquel explorador digno de tu Amor, a indagar en el tesoro de tus sentimientos sinceros, y ser aquel escritor que quiere en tu alma escribir bellos y eternos versos.
Desate el cambio inaudito en el universo de la razón, liberando tropas angelicales en la esfera Azul del aura, y otorgando a Demonios inexistentes la bienvenida al laberinto de la mente. Viaje con el cobijo de la muerte a distintas dimensiones viendo diferentes sendas donde no estaban tus besos, tu esencia y tu aroma a flores…Pude ver noventa y nueve representaciones de mi camino sin sentir el gozo de pensar tu nombre.
¡Lo negué todo en el sueño deslumbrante del vacío!
Reclame mi voluntad a las esferas ascendidas y grite mil veces mi autoridad sobre mi vida…. Me libre del espectáculo cosmogónico de la coincidencia, haciendo que mi mente proyectara una sonrisa al imaginar tu piel fresca.
Destruí mi cuerpo y con ello mis miedos…… Ahora desnudo, con el cobijo de tu cuerpo me elevo.
Un cambio genético se abalanzo en mis moléculas, volví a la dimensión donde habitaba y donde tú te encontrabas, en donde esa energía mágica tuya, era la conexión precisa para la mía…..En donde tu vibración se suspendía con la mía.
No vi el Futuro, vi que contigo podría hacer un instante único.
Tirado aquel joven en medio de la sala vuelve a sentir sus latidos, no sabe que ha ocurrido con su cuerpo, no sabe si aún vive o está muerto, se levanta despacio y observa que han pasado horas, su memoria llega de nuevo a su cabeza, en eso el recuerdo de ella en una fiesta esperándolo con alegría. Se extraña del sentimiento que le causa esto, y sobre todo el sentimiento de alegría que le empieza a causar ella.