marquelo
Negrito villero
El sueño dándote la espalda
Enfriando a cero grados tu carne como una bestia hambrienta
Acorralando tu horror entre sus dientes.
Sobre el día pesaron las decisiones
que guardaron las sombras en su peregrinaje
hacia el abismo del día
y tú te esfuerzas en acunarte en la cama
esperando el antropomorfismo de la psiquis
devorando las paredes.
Todo transcurre según lo planeado:
el sudor disputando con el tiempo
el recorrido más largo de tu cara/ el terremoto
de los nervios cuando haces callar a la luz artificial/
la respiración sostenida por el miedo o por el nacimiento
estúpido del delirio
la soledad sosteniendo tu tristeza como único diente
el futuro con su lejanisimo punto alumbrando lo que aún no ves.
Despiertas
el mañana
las horas
el sentido de valentía vistíéndote los ojos.
Enfriando a cero grados tu carne como una bestia hambrienta
Acorralando tu horror entre sus dientes.
Sobre el día pesaron las decisiones
que guardaron las sombras en su peregrinaje
hacia el abismo del día
y tú te esfuerzas en acunarte en la cama
esperando el antropomorfismo de la psiquis
devorando las paredes.
Todo transcurre según lo planeado:
el sudor disputando con el tiempo
el recorrido más largo de tu cara/ el terremoto
de los nervios cuando haces callar a la luz artificial/
la respiración sostenida por el miedo o por el nacimiento
estúpido del delirio
la soledad sosteniendo tu tristeza como único diente
el futuro con su lejanisimo punto alumbrando lo que aún no ves.
Despiertas
el mañana
las horas
el sentido de valentía vistíéndote los ojos.
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