Felipe Antonio Santorelli
Poeta que considera el portal su segunda casa
El destiempo apaciguado nos arrulla:
Y mi boca deshojándote esperanzas
y mis brazos envolviendo tus promesas
y mi tiempo enlazándose a tu sueño...
Mi horizonte es el beso de tus días
mi destino es el cuerpo de tu antojo
mi pasión le sonríe a tus caprichos
mi emoción se me amolda a tu sofía
mi sofía se entremezcla en tus deseos
mis deseos desembocan en tus aguas
y mis aguas se hacen una con tu llanto.
Y mi llanto,
es un llanto de gitano demolido
es un llanto de otro loco peregrino
es lamento que no calla sino grita
es la rabia que nos canta el trovador
Y mi llanto
es camisa que se ensucia en la faena
es la furia del tornado en el desierto
es templanza de nevadas que se quejan
es la lluvia que refresca el sembradío
Y es el gozo de tu rostro iluminado
cuando vuelvo soñoliento a tu lado
empapado de sudores, muy sudado
y aún así abrazas mi hediondez
cual si oliera a rosales y jazmines.
Y es así que te quiero yo otra vez
Y mi boca deshojándote esperanzas
y mis brazos envolviendo tus promesas
y mi tiempo enlazándose a tu sueño...
Mi horizonte es el beso de tus días
mi destino es el cuerpo de tu antojo
mi pasión le sonríe a tus caprichos
mi emoción se me amolda a tu sofía
mi sofía se entremezcla en tus deseos
mis deseos desembocan en tus aguas
y mis aguas se hacen una con tu llanto.
Y mi llanto,
es un llanto de gitano demolido
es un llanto de otro loco peregrino
es lamento que no calla sino grita
es la rabia que nos canta el trovador
Y mi llanto
es camisa que se ensucia en la faena
es la furia del tornado en el desierto
es templanza de nevadas que se quejan
es la lluvia que refresca el sembradío
Y es el gozo de tu rostro iluminado
cuando vuelvo soñoliento a tu lado
empapado de sudores, muy sudado
y aún así abrazas mi hediondez
cual si oliera a rosales y jazmines.
Y es así que te quiero yo otra vez