Jorge Serra C
Poeta fiel al portal
Aletargado y casi arrastrando los pies,
llego a mi castillo de cemento y acero,
las paredes derruidas por el tiempo,
me anuncian que nada ha cambiado,
que mi futuro todavía es incierto.
Sin usar la llave, empujo la puerta
y un leve chirrido de las bisagras,
Alertan a mis pálidos sentidos,
que he llegado a mi destino,
a la vez que miro hacia atrás sin recelos,
y trato de buscar en la aurora,
consuelo para mitigar,
el suplicio que me espera.
El desorden inaudito a mí alrededor,
choca con mis vidriosas pupilas,
dejando mi animo en el piso, vencido,
y me lanza irremediablemente hacia afuera,
pero regreso en el acto, tirándome en mi cama, y busco esa luz que me saque, de esta cueva de vicios y sin estrellas.
Absorto en mis pensamientos, me sorprende la noche, que cae como una rueda sobre mis venas, quiero cerrar mis ojos, pero hay algo que no me deja, es una idea iracunda, que se asoma en el alfeizar de mis penas.
Hasta que el soplo de una brisa viajera, se la lleva volando hacia un mar de cera, y finalmente el sueño, me envuelve entre sus brazo cierro mis ojos, y de repente ;despierto en un palacio.
autor: Jorge serra colina.
llego a mi castillo de cemento y acero,
las paredes derruidas por el tiempo,
me anuncian que nada ha cambiado,
que mi futuro todavía es incierto.
Sin usar la llave, empujo la puerta
y un leve chirrido de las bisagras,
Alertan a mis pálidos sentidos,
que he llegado a mi destino,
a la vez que miro hacia atrás sin recelos,
y trato de buscar en la aurora,
consuelo para mitigar,
el suplicio que me espera.
El desorden inaudito a mí alrededor,
choca con mis vidriosas pupilas,
dejando mi animo en el piso, vencido,
y me lanza irremediablemente hacia afuera,
pero regreso en el acto, tirándome en mi cama, y busco esa luz que me saque, de esta cueva de vicios y sin estrellas.
Absorto en mis pensamientos, me sorprende la noche, que cae como una rueda sobre mis venas, quiero cerrar mis ojos, pero hay algo que no me deja, es una idea iracunda, que se asoma en el alfeizar de mis penas.
Hasta que el soplo de una brisa viajera, se la lleva volando hacia un mar de cera, y finalmente el sueño, me envuelve entre sus brazo cierro mis ojos, y de repente ;despierto en un palacio.
autor: Jorge serra colina.
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