Fingal
Poeta adicto al portal
(A Mercata)
Hoy el negro de la noche es de un color distinto.
Hoy el vacío rodea a una voz que no es la mía.
Yo sé a dónde llevan tus huellas,
sé de dónde vienen.
He estado allí,
tantas veces que ya casi no me duele.
Pero hoy, eso no me ayuda.
Quiero correr a tu lado
y cambiar tu alma por la mía.
Quiero llorar yo tus lágrimas,
tu dolor.
Quiero que las ilusiones y los sueños estallen en mí,
donde ya no puede romperse nada más.
Quiero tener una cruz
donde pueda clavarme para liberarte.
Quiero que vengan a mí las sombras,
que devoren mis entrañas y mi corazón,
que me atraviesen a mí sus garras venenosas.
Y que tú puedas correr lejos,
donde nunca puedan alcanzarte.
Álvaro del Prado,
Madrid, 16 de febrero de 2000.
© Todos los derechos reservados.
Es posible que sea lo peor que he publicado por aquí, como tal vez corresponde a fecha tan señalada.
Con mis disculpas; a veces los homenajes son caprichosos.
Hoy el negro de la noche es de un color distinto.
Hoy el vacío rodea a una voz que no es la mía.
Yo sé a dónde llevan tus huellas,
sé de dónde vienen.
He estado allí,
tantas veces que ya casi no me duele.
Pero hoy, eso no me ayuda.
Quiero correr a tu lado
y cambiar tu alma por la mía.
Quiero llorar yo tus lágrimas,
tu dolor.
Quiero que las ilusiones y los sueños estallen en mí,
donde ya no puede romperse nada más.
Quiero tener una cruz
donde pueda clavarme para liberarte.
Quiero que vengan a mí las sombras,
que devoren mis entrañas y mi corazón,
que me atraviesen a mí sus garras venenosas.
Y que tú puedas correr lejos,
donde nunca puedan alcanzarte.
Álvaro del Prado,
Madrid, 16 de febrero de 2000.
© Todos los derechos reservados.
Es posible que sea lo peor que he publicado por aquí, como tal vez corresponde a fecha tan señalada.
Con mis disculpas; a veces los homenajes son caprichosos.
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