Marina Bosco
Poeta recién llegado
La mirada en la tacita de café
sumergiéndose junto con el azucarillo
patinando la cucharilla sobre el fondo almibarado
el pensamiento en otra parte
no fuera a ser que se abriera una ventana
Pasamos por ese día
como sombras adormecidas sobre una pared
hablamos de banalidades
dejamos lo importante para otra ocasión
sabiéndonos tigres arañando ternura
regocijándonos en páginas linotipiadas
en palabras de otros
nuestras palabras
las nuestras
quedaron pegadas a la palma de la mano
que posteriormente sacudimos sobre los raíles
de un tren que partió
besamos el aire
que ese día olía a albahaca
conteniendo algo parecido a una lágrima
que tragamos
sí
así lo recuerdo.
sumergiéndose junto con el azucarillo
patinando la cucharilla sobre el fondo almibarado
el pensamiento en otra parte
no fuera a ser que se abriera una ventana
Pasamos por ese día
como sombras adormecidas sobre una pared
hablamos de banalidades
dejamos lo importante para otra ocasión
sabiéndonos tigres arañando ternura
regocijándonos en páginas linotipiadas
en palabras de otros
nuestras palabras
las nuestras
quedaron pegadas a la palma de la mano
que posteriormente sacudimos sobre los raíles
de un tren que partió
besamos el aire
que ese día olía a albahaca
conteniendo algo parecido a una lágrima
que tragamos
sí
así lo recuerdo.