EL DÍA QUE ME FALTES
El día que me faltes se hará fosca la senda,
se ha de ocultar el Cielo entre la bruma,
no ha de salir la luna; el sol, se ha de quedar herido,
solidario conmigo meditará en silencio:
de qué me cobra el Cielo,
para estos avatares merecer.
Si decides partir, ha de crecer el río,
el nutrido llanto de mis ojos aumentará su curso,
enmudecerá el monte y la cascada,
no esparcirá el rocío;
fascinación tuya, y regocijo mío.
El día que te vayas,
ha de pugnar el mar contra corriente
queriendo detenerte,
cavilando -¡No es justo que me dejes!
Al fin, será el invierno
quien confunda mi llanto con la lluvia,
hasta que salga el sol de lo escondido
a brindarme calor,
bien lo sabe lo fría que está mi alma,
al haberte perdido.
Ramiro Ponce P.