tita muzquiz
Tita muzquiz
Aquel día nadie sintió su ausencia
El niño lloraba, piececitos desnudos
Recorrían la casa desolada e inmensa
Donde nadie lo escuchaba
El llanto que fuerte era
De a poquito se apaga, como sus luceritos
Enfriados por las lágrimas
Estaba tan indefenso y su mamita no estaba
Con hambre y con frio se acurruco bajo la cama
Un pedacito de pan su manito abrigaba
En una soledad tan completa que su llanto disipaba
Se quedo así dormidito sintiendo
Que alguien lo abrigaba
Pues ya era un angelito que Jesús arrullaba.
Por el llanto desolado
que el mundo no escucho
por la muerte de ese niño
que mi vida marco
por no poder arrullarlo
como arrullo a mi hijo hoy.
Porque nadie lo quiso
solo lo quiso Dios.
El niño lloraba, piececitos desnudos
Recorrían la casa desolada e inmensa
Donde nadie lo escuchaba
El llanto que fuerte era
De a poquito se apaga, como sus luceritos
Enfriados por las lágrimas
Estaba tan indefenso y su mamita no estaba
Con hambre y con frio se acurruco bajo la cama
Un pedacito de pan su manito abrigaba
En una soledad tan completa que su llanto disipaba
Se quedo así dormidito sintiendo
Que alguien lo abrigaba
Pues ya era un angelito que Jesús arrullaba.
Por el llanto desolado
que el mundo no escucho
por la muerte de ese niño
que mi vida marco
por no poder arrullarlo
como arrullo a mi hijo hoy.
Porque nadie lo quiso
solo lo quiso Dios.
Última edición: