Hector Hernandez Carvajal
Poeta fiel al portal
El día que saliste de mi vida.
En tus ojos negros como azabache
Veía solo mi rostro perplejo
Mientras que frente al espejo
Ahora veo el reflejo de aquella triste noche
En que no quisiste darme un beso
Cuando sonaron las doce campanadas
Cundo dejaste mi reflejo perplejo
Enterrándolo con caricias rechazadas
Te diste la vuelta sin mirar atrás
Pisaste las rosas al salir
Mi corazón de pronto paró de latir
A ti no te importo y volaste cual alcatraz
Deseabas conquistar otros corazones
Mientras al salir pisaste todas las razones
Que inventé para que te quedaras
Pero ningunas resultaron placenteras
Cual ruin ladrón de tesoros
Robaste mi más valiosa joya
Echando mis entrañas a la olla
Para después echar al cuervo mis ojos
Que te vieron salir para siempre
Llevando en tus ojos el reflejo
De un hombre que por amor sufre el desvelo
De un amor que vivará en sombras por siempre.
Héctor H. Carvajal.
Todos los derechos Reservados, 2006.
En tus ojos negros como azabache
Veía solo mi rostro perplejo
Mientras que frente al espejo
Ahora veo el reflejo de aquella triste noche
En que no quisiste darme un beso
Cuando sonaron las doce campanadas
Cundo dejaste mi reflejo perplejo
Enterrándolo con caricias rechazadas
Te diste la vuelta sin mirar atrás
Pisaste las rosas al salir
Mi corazón de pronto paró de latir
A ti no te importo y volaste cual alcatraz
Deseabas conquistar otros corazones
Mientras al salir pisaste todas las razones
Que inventé para que te quedaras
Pero ningunas resultaron placenteras
Cual ruin ladrón de tesoros
Robaste mi más valiosa joya
Echando mis entrañas a la olla
Para después echar al cuervo mis ojos
Que te vieron salir para siempre
Llevando en tus ojos el reflejo
De un hombre que por amor sufre el desvelo
De un amor que vivará en sombras por siempre.
Héctor H. Carvajal.
Todos los derechos Reservados, 2006.