geraldine villarroel diaz
Poeta asiduo al portal
Don Juan estaba cansado
que su vino se perdiera,
que este le fuera robado
y sin más desapareciera
Tenía las viñas cuidadas,
envasado estaba el vino,
la bodega bien cerrada,
el confiaba en sus vecinos
¿Quien sacaría su vino?
Todas las tardes contaba
sus botellas de bodega
y estas siempre le faltaban.
Si por ellas preguntaba
los peones se miraban
no sabían donde estaban
Así que apelando a su ingenio
para saber quien robaba
él decidió disfrazarse
para darle una asustada
y así poder enterarse.
Se vistió de negro entero,
Se pegó barba y bigote,
dos cuernos pegó al sombrero
y una cola en el trasero.
¡Era un diablo verdadero!
Escondido entre la noche
Espero hasta sentir voche
Y distinguió a tres inquilinos
Sagaces y muy ladinos
Que le robaban su vino
Los siguió con gran sigilo
Entre unas matas de tilo
Y los vio acomodarse
En las piedras del camino
Sus traseros y sentarse
Se burlaban y reían
De las maldades que hacían
Y de sus ponchos sacaron
Las botellas que robaron
Y abriéndolas se las tomaron
Y estando harto mareados
De tanto vino empinado
Decidieron despedirse
Y se levantaron para irse
Entre los tres afirmados
Pero al mirar hacia el frente
Apareció de repente
El diablo con cachos y rabo
Temblando se persignaron
Fue un gran susto el que pasaron
Y el diablo rió a carcajadas
Como diablo en sus diabladas
Quedaron aterrorizados
rezando bien apurados
Y del miedo que sintieron
se les pasó lo curado
Y estos tres retrocediendo
viendo al diablo con sus risas
Sin creer lo que estaban viendo
arrancaron más que a prisa
Partieron despavoridos
antes que el diablo pactara
Sus almas y las comprara
llevándose a los tres vivos
Ya el vino no se perdía
Pero este pueblo decía
Que a la hora del crepúsculo
El diablo se apar
que su vino se perdiera,
que este le fuera robado
y sin más desapareciera
Tenía las viñas cuidadas,
envasado estaba el vino,
la bodega bien cerrada,
el confiaba en sus vecinos
¿Quien sacaría su vino?
Todas las tardes contaba
sus botellas de bodega
y estas siempre le faltaban.
Si por ellas preguntaba
los peones se miraban
no sabían donde estaban
Así que apelando a su ingenio
para saber quien robaba
él decidió disfrazarse
para darle una asustada
y así poder enterarse.
Se vistió de negro entero,
Se pegó barba y bigote,
dos cuernos pegó al sombrero
y una cola en el trasero.
¡Era un diablo verdadero!
Escondido entre la noche
Espero hasta sentir voche
Y distinguió a tres inquilinos
Sagaces y muy ladinos
Que le robaban su vino
Los siguió con gran sigilo
Entre unas matas de tilo
Y los vio acomodarse
En las piedras del camino
Sus traseros y sentarse
Se burlaban y reían
De las maldades que hacían
Y de sus ponchos sacaron
Las botellas que robaron
Y abriéndolas se las tomaron
Y estando harto mareados
De tanto vino empinado
Decidieron despedirse
Y se levantaron para irse
Entre los tres afirmados
Pero al mirar hacia el frente
Apareció de repente
El diablo con cachos y rabo
Temblando se persignaron
Fue un gran susto el que pasaron
Y el diablo rió a carcajadas
Como diablo en sus diabladas
Quedaron aterrorizados
rezando bien apurados
Y del miedo que sintieron
se les pasó lo curado
Y estos tres retrocediendo
viendo al diablo con sus risas
Sin creer lo que estaban viendo
arrancaron más que a prisa
Partieron despavoridos
antes que el diablo pactara
Sus almas y las comprara
llevándose a los tres vivos
Ya el vino no se perdía
Pero este pueblo decía
Que a la hora del crepúsculo
El diablo se apar
, jajaja. Tremendo susto se llevaron esos tres, de seguro la borrachera se les quito...........pero los vinos se llevaron con ellos para terminar en sus casas, jajajaja.