Christian Feliciano
Poeta recién llegado
Muéstrame miedo. Muéstrame dolor.
Dime cosas en las que no confío.
Dame sonrisas sin valor.
Tráeme recuerdos que no son míos.
Dame cadenas para apresar mis reproches.
Dame dolor hasta saciar mi hambre.
Hazme una estrella que no brille en la noche,
y un par de lunas de lágrimas y sangre.
Busca enemigos que por mi alma aclamen.
Dame amigos que no extrañaré.
Dame una familia que, finja, me amen,
y hazme tesoros que no encontraré.
Recuerda los sueños que nunca soñé,
de soles nocturnos y estrellas del día.
Muéstrame amores que nunca tendré,
y entierra lo poco que en mi espíritu había.
Dame veranos que parezcan inviernos.
Ponme en caminos que lleven a nada.
Dame la llave de puertas de infiernos,
y un corazón para mi alma agrietada.
Llévame a un mundo falto de certeza,
donde el arco iris brille por falta de color.
Donde las sonrisas disfracen rostros de tristeza,
y los corazones se hundan en llanto y dolor.
Constrúyeme torres que no duren un día.
Dentro de imperios que han de caer.
Destruye el camino que mis ojos seguían.
Déjame ir, para nunca volver.
Dime cosas en las que no confío.
Dame sonrisas sin valor.
Tráeme recuerdos que no son míos.
Dame cadenas para apresar mis reproches.
Dame dolor hasta saciar mi hambre.
Hazme una estrella que no brille en la noche,
y un par de lunas de lágrimas y sangre.
Busca enemigos que por mi alma aclamen.
Dame amigos que no extrañaré.
Dame una familia que, finja, me amen,
y hazme tesoros que no encontraré.
Recuerda los sueños que nunca soñé,
de soles nocturnos y estrellas del día.
Muéstrame amores que nunca tendré,
y entierra lo poco que en mi espíritu había.
Dame veranos que parezcan inviernos.
Ponme en caminos que lleven a nada.
Dame la llave de puertas de infiernos,
y un corazón para mi alma agrietada.
Llévame a un mundo falto de certeza,
donde el arco iris brille por falta de color.
Donde las sonrisas disfracen rostros de tristeza,
y los corazones se hundan en llanto y dolor.
Constrúyeme torres que no duren un día.
Dentro de imperios que han de caer.
Destruye el camino que mis ojos seguían.
Déjame ir, para nunca volver.