federico romanfou
Poeta recién llegado
Esta noche cubro de miedo mis pupilas
que sangran de tu imagen y lloran de tus recuerdos
que sangran de tu imagen y lloran de tus recuerdos
reniegan mis manos de su soledad
que fuerzan sus grilletes
a mantener el vacío del sonido de sus palmas abiertas
que fuerzan sus grilletes
a mantener el vacío del sonido de sus palmas abiertas
reniega mi alma de su nuevo color
que es la tintura de los nuevos recuerdos
que extrañan tu imagen tatuada
permanente y dulcísima en mis tiempos
que es la tintura de los nuevos recuerdos
que extrañan tu imagen tatuada
permanente y dulcísima en mis tiempos
reniega mi corazón
ahogado y enclaustrado en su propio silencio
que deja sensible el aliento
con esa triste brisa con sabor a tu aliento
ahogado y enclaustrado en su propio silencio
que deja sensible el aliento
con esa triste brisa con sabor a tu aliento
reniegan estas paredes
de colores que no reflejan tu silueta
que engañan a mis tristezas
imaginando tu sombra
de colores que no reflejan tu silueta
que engañan a mis tristezas
imaginando tu sombra
reniega mi conciencia
de la nube de nostalgia
que difumina la imagen
de las felicidades lejanas
de la nube de nostalgia
que difumina la imagen
de las felicidades lejanas
pero es que reniegue yo, amor, del destino
que aleja tus ojos de mis susurros
dejando vacíos mis momentos
preñando mi alma de tristeza
y dejando el corazón en agonía suspendida,
que aleja tus ojos de mis susurros
dejando vacíos mis momentos
preñando mi alma de tristeza
y dejando el corazón en agonía suspendida,
son mis brazos solitarios,
mi alma renovada,
y mi corazón enclaustrado
que se niegan a seguir el dictamen del destino
y exigen el despertar de tus ojos en mi conciencia
y tu corazón de nuevo temblando por mi.
mi alma renovada,
y mi corazón enclaustrado
que se niegan a seguir el dictamen del destino
y exigen el despertar de tus ojos en mi conciencia
y tu corazón de nuevo temblando por mi.