maiaalionza
Poeta recién llegado
Se bajo del autobús, con su cuerpo famélico y su mirada triste...la maleta aunque casi vacía le pesaba. No pesaba la maleta, pesaba la vida. LLegó al apartamento y se acostó. Miraba todo en la habitación, poco tiempo compartio con ella, nada habia en ella de su amada. Repasó esa mañana, en esa ciudad distante, ella se quedó con una sonrisa en los labios, apenas un adiós le musito. En el juzgado firmaron el divorcio, uno mas de una larga cadena de divorcios, solo que era otoño y los huesos le dolian...como el alma.Estaba cansado de intentar alejar al fantasma de la soledad. Dando traspiés intento levantarse, sintió un agudo dolor en el pecho, sus manos flacas y de dedos largos intentaban agarrarse a la vida...era tarde, la soledad dulcemente le abrazó y sonrió.
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