horizonte
Poeta asiduo al portal
El dolor se instalo en mi alma y mis despertares están llenos de nostalgia.
Me asfixia la tristeza y necesito tu respiración para vivir,
más el frío viento de tu partida congela mi cuerpo con incertidumbre.
Desprotegida espero volver estar en tus brazos y fundirme en tu piel,
necesito de cada poro de tu ser para transpirar a la vida.
Una lagrima mas invade mis días de soledad,
y al caer la noche el fantasma de tu ausencia me acompaña,
y una voz llena de vacio me dice que no estas.
Mas tu y yo miramos el mismo cielo,
donde reposan nuestro sueños levantando el anhelo de amor,
y esperando ver una luz de esperanza.
Mi canción lleva en sus notas una promesa de amor,
de este triste corazón que sufre y sueña,
y necesito hagas vibrar el alma mía con celestial cariño.
Busco llegar a ti mas me pierdo en el camino,
Y vago como errante peregrino y entre las tinieblas de lágrimas desespero.
Camino sin saber donde y al grito de mi angustia nadie responde,
se hiere el alma mía al ver que no estas.
Nuevamente me levanto entre los escombros de los recuerdos,
y pido al cielo el bálsamo a este dolor, suplicándole ilumine nuestro incierto paso.
Esperarte se convierte en una larga agonía envuelta en tristeza y sublime nostalgia,
donde solo escucho el grito de la espera ,la vida tiene aroma ausencia y sabe a dolo.
Mas recuerdos llegan a mi vida y los lugares recorridos contigo aprisionan mi corazón reclamando tu presencia.
La luz y el calor están vestidos de negro,
y vivo el luto del desconsuelo y desesperación..
El llanto que produce tu partida se convierte en un océano de profunda melancolía,
llevándose cada lagrima al vacío.
En mi llorar las piedras se entristecen y su natural dureza se quebranta,
y mi morir el cantar de las aves me lo adivinan.
Se ha instalado el dolor al dejar ir lo que tanto se ama,
mas no olvidare la profundidad de tu ser.
Si el pago de este amor es la muerte estoy muriendo,
Mas esperare hasta que el tiempo o la muerte determine nuestro encuentro,
mientras mi vida se convierte en muerte y la existencia en sepultura,
prevaleciendo el dolor que se instalo en mi alma.
Me asfixia la tristeza y necesito tu respiración para vivir,
más el frío viento de tu partida congela mi cuerpo con incertidumbre.
Desprotegida espero volver estar en tus brazos y fundirme en tu piel,
necesito de cada poro de tu ser para transpirar a la vida.
Una lagrima mas invade mis días de soledad,
y al caer la noche el fantasma de tu ausencia me acompaña,
y una voz llena de vacio me dice que no estas.
Mas tu y yo miramos el mismo cielo,
donde reposan nuestro sueños levantando el anhelo de amor,
y esperando ver una luz de esperanza.
Mi canción lleva en sus notas una promesa de amor,
de este triste corazón que sufre y sueña,
y necesito hagas vibrar el alma mía con celestial cariño.
Busco llegar a ti mas me pierdo en el camino,
Y vago como errante peregrino y entre las tinieblas de lágrimas desespero.
Camino sin saber donde y al grito de mi angustia nadie responde,
se hiere el alma mía al ver que no estas.
Nuevamente me levanto entre los escombros de los recuerdos,
y pido al cielo el bálsamo a este dolor, suplicándole ilumine nuestro incierto paso.
Esperarte se convierte en una larga agonía envuelta en tristeza y sublime nostalgia,
donde solo escucho el grito de la espera ,la vida tiene aroma ausencia y sabe a dolo.
Mas recuerdos llegan a mi vida y los lugares recorridos contigo aprisionan mi corazón reclamando tu presencia.
La luz y el calor están vestidos de negro,
y vivo el luto del desconsuelo y desesperación..
El llanto que produce tu partida se convierte en un océano de profunda melancolía,
llevándose cada lagrima al vacío.
En mi llorar las piedras se entristecen y su natural dureza se quebranta,
y mi morir el cantar de las aves me lo adivinan.
Se ha instalado el dolor al dejar ir lo que tanto se ama,
mas no olvidare la profundidad de tu ser.
Si el pago de este amor es la muerte estoy muriendo,
Mas esperare hasta que el tiempo o la muerte determine nuestro encuentro,
mientras mi vida se convierte en muerte y la existencia en sepultura,
prevaleciendo el dolor que se instalo en mi alma.
