ana veledo
Poeta recién llegado
A lo lejos alguien llora,
Lágrimas que se derraman
Como torrentes de agua sin control
Quisiera romper el dolor
Del mundo con mis manos
Partirlo como se parte una rama
O como se desquebraja, una hoja seca
A lo lejos, se oye, una agónica voz
Que le pide al viento,
Que le devuelva sus suspiros,
Los frescos aromas
De un corazón enamorado
Muerto ahora,
Por el filo cortante del dolor.
A lo lejos alguien llora,
Llora rabia e impotencia
En catastrófico accidente
La vida de un hijo le han robado
Como quien arranca una flor de cuajo
Sin sentir que va perdiendo
el hilo de la vida en sus manos
a lo lejos, sufre un alma
sin comprender bien que ha pasado
pues es el dolor, que otra vez ha regresado.
a veces, mis ojos,
se cansan de protagonizar
este terrible escenario.
A lo lejos, alguien llora,
A lo lejos, una voz se va acercando
Derramando la suave brisa alrededor
Igual que el huracán,
que también llegó susurrando
y cuantas vidas arrasó
A lo lejos alguien llora
Lágrimas de sangre,
Derramadas por sus propias heridas
Basta con que la cena
No sea del todo de su agrado
Ahí la excusa perfecta
Cuantas palizas ya habrá contado
Cada herida se vuelve a abrir
Sin que del todo se hayan cerrado.
Es tanto el dolor, y tan profundo,
Que me envuelve la amarga empatía
.que cubre nuestro mundo.
Catástrofes naturales,
Delincuencia y asesinato
Enfermedades mortales,
Sin muerte, no hay trato.
A lo lejos, alguien sigue llorando
Pues el dolor es infinito
No importa el color ni la forma
Siempre hay alguien llorando.
Una madre, un país lejano,
Mirando la foto de su familia
Esperando adecuar el horario
Sólo para sobrevivir
Para que llegue la comida
Trece horas de trabajo
Por esa mierda de salario.
Esa soledad es dolor
Para el emigrante solitario
Pero ¿cómo evitarlo?
Como evitar a veces
Sentir el corazón desgarrado
El alma rota en mil pedazos
Y olvidar que el dolor
No nos deja vivir
Quizás mi alivio,
Es llegar a comprender, algún día,
Que el dolor forma parte de nosotros
Que de él aprendemos a amar
Y a apreciar las cosas buenas
Que me harán mejor persona
Y tendré motivos
¡Millones de ellos!
Y todos muy hermosos
El dolor y nosotros
Lágrimas que se derraman
Como torrentes de agua sin control
Quisiera romper el dolor
Del mundo con mis manos
Partirlo como se parte una rama
O como se desquebraja, una hoja seca
A lo lejos, se oye, una agónica voz
Que le pide al viento,
Que le devuelva sus suspiros,
Los frescos aromas
De un corazón enamorado
Muerto ahora,
Por el filo cortante del dolor.
A lo lejos alguien llora,
Llora rabia e impotencia
En catastrófico accidente
La vida de un hijo le han robado
Como quien arranca una flor de cuajo
Sin sentir que va perdiendo
el hilo de la vida en sus manos
a lo lejos, sufre un alma
sin comprender bien que ha pasado
pues es el dolor, que otra vez ha regresado.
a veces, mis ojos,
se cansan de protagonizar
este terrible escenario.
A lo lejos, alguien llora,
A lo lejos, una voz se va acercando
Derramando la suave brisa alrededor
Igual que el huracán,
que también llegó susurrando
y cuantas vidas arrasó
A lo lejos alguien llora
Lágrimas de sangre,
Derramadas por sus propias heridas
Basta con que la cena
No sea del todo de su agrado
Ahí la excusa perfecta
Cuantas palizas ya habrá contado
Cada herida se vuelve a abrir
Sin que del todo se hayan cerrado.
Es tanto el dolor, y tan profundo,
Que me envuelve la amarga empatía
.que cubre nuestro mundo.
Catástrofes naturales,
Delincuencia y asesinato
Enfermedades mortales,
Sin muerte, no hay trato.
A lo lejos, alguien sigue llorando
Pues el dolor es infinito
No importa el color ni la forma
Siempre hay alguien llorando.
Una madre, un país lejano,
Mirando la foto de su familia
Esperando adecuar el horario
Sólo para sobrevivir
Para que llegue la comida
Trece horas de trabajo
Por esa mierda de salario.
Esa soledad es dolor
Para el emigrante solitario
Pero ¿cómo evitarlo?
Como evitar a veces
Sentir el corazón desgarrado
El alma rota en mil pedazos
Y olvidar que el dolor
No nos deja vivir
Quizás mi alivio,
Es llegar a comprender, algún día,
Que el dolor forma parte de nosotros
Que de él aprendemos a amar
Y a apreciar las cosas buenas
Que me harán mejor persona
Y tendré motivos
¡Millones de ellos!
Y todos muy hermosos
El dolor y nosotros