…porque la tuve entre mis brazos,
porque abracé su cuerpo caliente
y bebí el néctar de sus labios.
Porque a mi dormida alma
con ardiente fuego de un golpe despertaron,
sus manos, su boca, su piel;
sus ojos negros cuando en los míos se clavaron.
¿Fue amor?, ¡No lo sé!
Solo sé que esa noche, en la penumbra;
con el dulce que su ser me trajo,
volví a creer en Dios.​
porque abracé su cuerpo caliente
y bebí el néctar de sus labios.
Porque a mi dormida alma
con ardiente fuego de un golpe despertaron,
sus manos, su boca, su piel;
sus ojos negros cuando en los míos se clavaron.
¿Fue amor?, ¡No lo sé!
Solo sé que esa noche, en la penumbra;
con el dulce que su ser me trajo,
volví a creer en Dios.​