Roniel Lara.
Poeta recién llegado
vive el amor en su estado de paz,
el suspiro termina la calma con su muerte,
mis ojos duermen en lecho de guerra.
Cuando mis oídos escuchan el cañón de tu voz,
despiertan mis ojos aterrorizados de tu silueta,
mi amor se transforma en el odio protestante,
odio que arrastra el peso del sufrir.
Tuercen mis labios palabras presas entre celdas de marfil,
las vértebras suenan notas de clavicordio desafinado,
el corazón atabal guerrillero,
el suspiro arpón que traspasa la calma.
La sangre arde con tu mirar
el espíritu se distorsiona creando rosas en dagas
el índice dibuja cadenas sobre tu silueta maldita,
maldita de herejías y blasfemas al amor.
El respirar es veneno que inhalas de mi ser,
la mirada fuego profundo quemando partículas de ti,
mi lengua pare arpías cada vez que danza,
el puño golpea el destino errante que nos unió.
Ante mi alma te desnudas y quedas expuesta
te desnudan mis demonios antes del amanecer,
maldita naciste bajo el sello de la promiscuidad
maldita morirás en los brazos de tu propio destino
LA SOLEDAD.
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