Carrizo Pacheco
Moderador Global.Corrector.Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Moderador Global
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Corrector/a
Director de concursos
Equipo Revista "Eco y latido"
El edén del infierno
Reclinada en los recuerdos
sin vivir pasa la vida,
presa en sus ayeres lerdos
sin buscar una salida.
Se ha quedado trastornada
por un amor lastimoso,
no se da por enterada
de que amar así es hermoso.
Sufre por un sentimiento
que más de uno quisiera;
tan fiel apasionamiento
no es digno para cualquiera.
Su dolor es una prueba
mucho más que convincente
del puro amor que la eleva
hasta un cielo incandescente.
Y si de golpe ese cielo
se asemeja a un cruel infierno,
que la sostenga el consuelo
de que es muy falso ese averno.
Porque detrás de su llanto
prevalece la ternura
de su enamorado manto…
¡escudo ante la tortura!
Es la gloria del pasado
paliativo de sus males,
es su amor siempre arraigado
un canto de ecos triunfales.
Y no alcanza la demencia
ni el martirio, atacando,
para privarle a su esencia
¡del edén de estar amando!
Ariel Carrizo Pacheco
Reclinada en los recuerdos
sin vivir pasa la vida,
presa en sus ayeres lerdos
sin buscar una salida.
Se ha quedado trastornada
por un amor lastimoso,
no se da por enterada
de que amar así es hermoso.
Sufre por un sentimiento
que más de uno quisiera;
tan fiel apasionamiento
no es digno para cualquiera.
Su dolor es una prueba
mucho más que convincente
del puro amor que la eleva
hasta un cielo incandescente.
Y si de golpe ese cielo
se asemeja a un cruel infierno,
que la sostenga el consuelo
de que es muy falso ese averno.
Porque detrás de su llanto
prevalece la ternura
de su enamorado manto…
¡escudo ante la tortura!
Es la gloria del pasado
paliativo de sus males,
es su amor siempre arraigado
un canto de ecos triunfales.
Y no alcanza la demencia
ni el martirio, atacando,
para privarle a su esencia
¡del edén de estar amando!
Ariel Carrizo Pacheco