EL ENIGMA DE LA PUPILA EN EL SÉPTIMO DÍA
Hoy es el séptimo día ,
has erigido tu templo en el bar de la esquina,
donde reclama tu ausencia los días de misa
tu silla vacía .
Tus rituales hepáticos
transforman los ojos ,
de rojo los blancos ,
y esconden los iris,
ni azules , ni verdes ,
ni claros , ni pardos .
Hoy es el séptimo día ,
te acompaño a tu templo
con mi pupila de negro ,
es mi cordón oculto,
mi ombligo hacia adentro.
El enigma del siete ,
el movimiento del círculo oscuro,
y tu puerta opaca
y tan grande la incógnita,
han transformado en velo tu hábito ,
y ya no sabes ni qué copa.
Conexión por las pupilas
con los cangrejos sagrados que no tienen ojos,
y sin cordón ,
desorbitados,
habitan magia en un lago de agua dulce,
en mitad de un mar salado.
Mi pupila ,
del negro al rojo.
Respira y vibra.
Cierra los ojos.
Tu pupila,
un misterio insoportable,
porque el espíritu siempre está sobrio
y te espera al otro lado del Mara ,
sólo una noche más .
Y el octavo día .
Hoy es el séptimo día ,
has erigido tu templo en el bar de la esquina,
donde reclama tu ausencia los días de misa
tu silla vacía .
Tus rituales hepáticos
transforman los ojos ,
de rojo los blancos ,
y esconden los iris,
ni azules , ni verdes ,
ni claros , ni pardos .
Hoy es el séptimo día ,
te acompaño a tu templo
con mi pupila de negro ,
es mi cordón oculto,
mi ombligo hacia adentro.
El enigma del siete ,
el movimiento del círculo oscuro,
y tu puerta opaca
y tan grande la incógnita,
han transformado en velo tu hábito ,
y ya no sabes ni qué copa.
Conexión por las pupilas
con los cangrejos sagrados que no tienen ojos,
y sin cordón ,
desorbitados,
habitan magia en un lago de agua dulce,
en mitad de un mar salado.
Mi pupila ,
del negro al rojo.
Respira y vibra.
Cierra los ojos.
Tu pupila,
un misterio insoportable,
porque el espíritu siempre está sobrio
y te espera al otro lado del Mara ,
sólo una noche más .
Y el octavo día .
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