Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
El escape de las manías del alma.
Volvieron las escurridizas manías del alma
después de un largo tiempo,
divagadoras del desierto.
Después de haber bebido toda mí agua,
regarán nuevamente con sus aceites éste corazón.
Humedecerán mis ojos antiguos
siempre buscando la razón,
lo más oscuro de mi alma,
el palpitar del deseo...
Añejas manías de amar hasta lo más sencillo:
el delicado movimiento de tu pelo,
el gesto augusto de tu mano,
la luz iridiscente de tus ojos,
el cantar de tu voz marina,
el decantar el vino de tu senos,
el perfume de tamarindo de tu cuerpo
Volvieron estas manías del alma.
Yo las había ahogado,
relegándolas a rincones oscuros,
guardándolas en las gavetas más secretas del corazón.
Volvieron, porque tú las dejaste escapar...
Nota de autor: Este poema fue publicado hace más un año y medio. Scarlata había sugerido en su comentario que necesitaba un poco más de trabajo. Una muy acertada sugerencia a la cual me apego después de un largo tiempo. A veces hay que poner distancia en el tiempo para poder mirar a nuestros hijos con ojos más críticos. Siempre he sido severo con mis escritos, pero sufro, como muchos, de las emociones que ellos provocan. Espero que esta nueva versión sea del agrado de ustedes, especialmente de mi querida Scarlata.
Volvieron las escurridizas manías del alma
después de un largo tiempo,
divagadoras del desierto.
Después de haber bebido toda mí agua,
regarán nuevamente con sus aceites éste corazón.
Humedecerán mis ojos antiguos
siempre buscando la razón,
lo más oscuro de mi alma,
el palpitar del deseo...
Añejas manías de amar hasta lo más sencillo:
el delicado movimiento de tu pelo,
el gesto augusto de tu mano,
la luz iridiscente de tus ojos,
el cantar de tu voz marina,
el decantar el vino de tu senos,
el perfume de tamarindo de tu cuerpo
Volvieron estas manías del alma.
Yo las había ahogado,
relegándolas a rincones oscuros,
guardándolas en las gavetas más secretas del corazón.
Volvieron, porque tú las dejaste escapar...
Nota de autor: Este poema fue publicado hace más un año y medio. Scarlata había sugerido en su comentario que necesitaba un poco más de trabajo. Una muy acertada sugerencia a la cual me apego después de un largo tiempo. A veces hay que poner distancia en el tiempo para poder mirar a nuestros hijos con ojos más críticos. Siempre he sido severo con mis escritos, pero sufro, como muchos, de las emociones que ellos provocan. Espero que esta nueva versión sea del agrado de ustedes, especialmente de mi querida Scarlata.