Angel de nácar
de sol y de cielo,
tus ojos sin velo
me dicen !Ven!
Mi puerta es también
por donde puedes entrar.
Tus pensamientos vuelan
sobre la espalda de un sueño
y con tu rostro risueño
de niño travieso,
sugieres un beso
si me ves llegar.
!Ay ángel de nácar
de sol y de cielo!
¿No ves que no puedo
posarme en tu flor?
!Con las alas de mi amor
yo no te puedo abrazar!
¿No ves que mi barco
no cabe en tu puerto,
que casi no acierto
tu bahía de fiesta y vino
y que yo tengo un destino
que no sabría evitar?
Yo soy un terrible espectro,
por el amor maldito,
que gime, llora y da un grito
sin que su tierra encuentre,
que navega entre la gente
y nadie lo ve pasar.
Y aun si llego y toco
tu orilla de blanca arena,
¿Quién detendría la pena,
el dolor, el desconcierto
que mi barco y tu puerto
tendrían que soportar?
Angel que husmeas mi vida,
mi frágil mundo interior,
dí a tu mirada de amor
que deje ya de llamarme,
pues yo prefiero quedarme
allá, bien lejos, en alta mar.
de sol y de cielo,
tus ojos sin velo
me dicen !Ven!
Mi puerta es también
por donde puedes entrar.
Tus pensamientos vuelan
sobre la espalda de un sueño
y con tu rostro risueño
de niño travieso,
sugieres un beso
si me ves llegar.
!Ay ángel de nácar
de sol y de cielo!
¿No ves que no puedo
posarme en tu flor?
!Con las alas de mi amor
yo no te puedo abrazar!
¿No ves que mi barco
no cabe en tu puerto,
que casi no acierto
tu bahía de fiesta y vino
y que yo tengo un destino
que no sabría evitar?
Yo soy un terrible espectro,
por el amor maldito,
que gime, llora y da un grito
sin que su tierra encuentre,
que navega entre la gente
y nadie lo ve pasar.
Y aun si llego y toco
tu orilla de blanca arena,
¿Quién detendría la pena,
el dolor, el desconcierto
que mi barco y tu puerto
tendrían que soportar?
Angel que husmeas mi vida,
mi frágil mundo interior,
dí a tu mirada de amor
que deje ya de llamarme,
pues yo prefiero quedarme
allá, bien lejos, en alta mar.
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