James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Porque no iba a llamar
preguntaba silenciosa
la cosa no fué tan mal
ni ella tan espantosa.
Con el vilo y el deseo
tejía de incertidumbre
cosas que hacía siempre
por deseo o por costumbre.
Y sonó la melodía
y ni saber si podía
tan siquiera responder
al espiritu de placer.
Con gargaras de viento
se oyeron sus palabras
que rompieron tu cuello
y el triste adios de los muertos
preguntaba silenciosa
la cosa no fué tan mal
ni ella tan espantosa.
Con el vilo y el deseo
tejía de incertidumbre
cosas que hacía siempre
por deseo o por costumbre.
Y sonó la melodía
y ni saber si podía
tan siquiera responder
al espiritu de placer.
Con gargaras de viento
se oyeron sus palabras
que rompieron tu cuello
y el triste adios de los muertos