Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Estruendoso Pedo
Cuando un vulgar y estruendoso pedo
se planta sin remedio en nuestras propias nalgas,
sus efectos nocivos siempre los notaremos
casi al instante para saborear su oloroso aroma,
como si no fuera sólo un mal olor sino una forma...
de calurosa expresión.
Autor: Ángel San Isidro
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