Juan Sergio
Poeta recién llegado
El extraordinario mundo de Juan
He de perder la dignidad siempre,
calcinando impotencia al no ser jamás,
no volveré a incurrir a la muerte,
es necesario no temer de mas.
Ráfagas penetran mi cadente deambulo,
clareciendo la vista a la realidad,
necrofagias mi cuerpo antes de la ida,
neófita de atea encontrare libertad.
Los cuervos observan al penitente caer,
podrida es mi carne pues carroña seré,
las sombras que pisan mi andar al mover,
los pájaros negros devoran mi piel.
Ya no queda más después de este adiós,
mis ojos con sangre no miran perdón,
de que te sirve observar mi partida,
si vez que destrozan mi vida.