Este lo escribi el año pasado, mientras miraba por la tele el fallo del juicio al ex capellan de la policia bonaerense Von Wernich, realmente un asesino...
El Fallo.
Veo su cara por la televisión,
La cara del sacerdote que predico muerte,
Su horrible cara y sus ojos oscuros
Que han visto la muerte, y tal vez a su dios,
Que no es el mismo que el de los demás católicos.
Escuche de sus atrocidades, escuche de sus inclemencias,
Escuche su voz enferma diciendo que debía
Haber paz, para perdonar.
Su cara a cada palabra del veredicto
Va muriendo, y se nota.
Y siento alegría por su sufrimiento,
Mucha alegra, por que aunque el no se arrepienta,
El poder del pueblo lo castiga.
Y escucho a las madres, abuelas, luchadoras, mártires,
Que esbozan su dolor y momentáneo jubilo
En palabras justas, fuertes y nobles.
Criticando a la iglesia genocida,
Al sistema terrorista,
Los horrores y los dolores argentinos.
El Fallo.
Veo su cara por la televisión,
La cara del sacerdote que predico muerte,
Su horrible cara y sus ojos oscuros
Que han visto la muerte, y tal vez a su dios,
Que no es el mismo que el de los demás católicos.
Escuche de sus atrocidades, escuche de sus inclemencias,
Escuche su voz enferma diciendo que debía
Haber paz, para perdonar.
Su cara a cada palabra del veredicto
Va muriendo, y se nota.
Y siento alegría por su sufrimiento,
Mucha alegra, por que aunque el no se arrepienta,
El poder del pueblo lo castiga.
Y escucho a las madres, abuelas, luchadoras, mártires,
Que esbozan su dolor y momentáneo jubilo
En palabras justas, fuertes y nobles.
Criticando a la iglesia genocida,
Al sistema terrorista,
Los horrores y los dolores argentinos.