Benjamin Broughton
Poeta recién llegado
Aun sigues ahí,
Arraigado, escondido y descolorido
Sin sonido y entre las brumas,
Como la vieja foto que nunca quise quemar
Como una vieja historia que nunca quise contar.
Y como lloviendo sangre escucho el eco de los golpes,
Las caras de falsas risas
Las garras arañando mi alma
Los gritos arrullando mi cama.
El ataúd que custodié por tantas eras al fin se abre
Mostrando pesadillas eternas que borré
Escuchando gritos que abarroté.
Como una semilla maldita creciste junto conmigo
Para luego poner en mi frente la señal de los caídos
Como un falso Abel, más como un verdadero Caín.
Mi alma grita y ruge con la ira de los cuatro vientos
Llora con las olas de los siete mares
Cae melancólica bajo la noche oscura,
Llena de culpa bajo la niebla dura.
Al final fui yo quien sobrevivió
Al final fuiste tú quien tampoco nunca murió
Al final somos ambos que nunca vivimos y nunca morimos
Yo muriendo por tu tragedia
Y tu amarrado eternamente a mi culpa.
Arraigado, escondido y descolorido
Sin sonido y entre las brumas,
Como la vieja foto que nunca quise quemar
Como una vieja historia que nunca quise contar.
Y como lloviendo sangre escucho el eco de los golpes,
Las caras de falsas risas
Las garras arañando mi alma
Los gritos arrullando mi cama.
El ataúd que custodié por tantas eras al fin se abre
Mostrando pesadillas eternas que borré
Escuchando gritos que abarroté.
Como una semilla maldita creciste junto conmigo
Para luego poner en mi frente la señal de los caídos
Como un falso Abel, más como un verdadero Caín.
Mi alma grita y ruge con la ira de los cuatro vientos
Llora con las olas de los siete mares
Cae melancólica bajo la noche oscura,
Llena de culpa bajo la niebla dura.
Al final fui yo quien sobrevivió
Al final fuiste tú quien tampoco nunca murió
Al final somos ambos que nunca vivimos y nunca morimos
Yo muriendo por tu tragedia
Y tu amarrado eternamente a mi culpa.