Introspectivo.
Poeta adicto al portal
El fantasma de los sueños
me arrastra con sus garras.
Caigo en un sitio despoblado y sin sol
donde mis pasos hacen eco
y mi voz no tiene idioma.
De pronto el piso
se vuelve tablero de ajedrez
y en un cuadro negro
caigo hasta el silencio del mar.
Entre peses me paseo
y hasta puedo respirar.
Una luz yo persigo,
como los bichos en la noche
y al tocarla desaparezco
y caigo un lugar conocido.
Caigo en mi escuela primaria,
¿Donde está mir ropa?
Solo un arbusto me tapa
y todos me miran
y yo corro hasta mi casa.
Escucho que en la radio
dan alerta de tsunami
una ola se pasea
por las calles de mi ciudad,
ella inunda todo,
persiguiendo a la gente
y sin respetar contramanos
ni semáforos.
Cuando voy por la calle
y miro para atrás
esta ola está muy cerca
y con su furia me atrapa.
Voy surfeando en la sima
y veo todo tan chiquito
luego choco con un muro
y se apaga de nuevo la luz.
Yo despierto entre hilachas de sabanas
y muy lejos de mi cama.
me arrastra con sus garras.
Caigo en un sitio despoblado y sin sol
donde mis pasos hacen eco
y mi voz no tiene idioma.
De pronto el piso
se vuelve tablero de ajedrez
y en un cuadro negro
caigo hasta el silencio del mar.
Entre peses me paseo
y hasta puedo respirar.
Una luz yo persigo,
como los bichos en la noche
y al tocarla desaparezco
y caigo un lugar conocido.
Caigo en mi escuela primaria,
¿Donde está mir ropa?
Solo un arbusto me tapa
y todos me miran
y yo corro hasta mi casa.
Escucho que en la radio
dan alerta de tsunami
una ola se pasea
por las calles de mi ciudad,
ella inunda todo,
persiguiendo a la gente
y sin respetar contramanos
ni semáforos.
Cuando voy por la calle
y miro para atrás
esta ola está muy cerca
y con su furia me atrapa.
Voy surfeando en la sima
y veo todo tan chiquito
luego choco con un muro
y se apaga de nuevo la luz.
Yo despierto entre hilachas de sabanas
y muy lejos de mi cama.